Curiosidades Marvel

Posted in ARTÍCULOS, GOLDEN AGE, TIMELY - ATLAS on Lunes 15 octubre 2018 by obivalderobi

El dueño y editor de la Timely Comics, Martin Goodman, era un auténtico superviviente del medio, el cual no tenía escrúpulos a la hora de tomarle el pulso a lo que hacía triunfar a otras publicaciones y mimetizarlo en sus revistas.

De hecho, Timely era tan sólo otra de sus múltiples editoriales, la cual fue trampolín de pruebas para la nueva demanda de jóvenes y pequeños, impulsada por el éxito y la tendencia que la National (Detective Comics) y su Superman estaban marcando.

Hombre entregado a la labor de rentabilizar al máximo sus empresas a base de explotar una y otra vez sus fondos artísticos (bajo su sello Red Circule Magazine se dedicaba a reimprimir viejas historias pulp en sus nuevas cabeceras), nunca dejaba que sus ideas dejasen de ser productivas.

Muestra de este ímpetu son la reconversión de su trademark de 1938 RED CIRCLE MAGAZINE en lo que sería a finales de los cincuenta el primer logo de MARVEL COMIC, siendo aún la editorial Atlas Comics.

Así mismo, la palabra Marvel no la utilizó por primera vez en su MARVEL COMIC #1 de octubre de 1939, sino que ya lo había usado anteriormente en otra de sus empresas de publicaciones pulp, más concretamente, en el magazine editado por Postal Publications en agosto de 1938 MARVEL SCIENCE STORIES #1.

Tampoco deja de ser curioso que el término TIMELY (nombre originario de la Marvel) apareciese en el número cuatro de MARVEL SCIENCE STORIES #4 (abril-mayo 1939) debido a que el editor de Postal Publications, Robert O. Erisman encabezó con tal palabra la carta que un fan de la ciencia ficción y, posteriormente, autor del género (Donald A. Wollheim) había dirigido a la revista, comparando la historia aparecida en el número 3 “The Weather Adjudicator” con el problema ambiental que sufría Europa en esa época.

Curiosidades históricas de los orígenes de Marvel Cómics.

Cómic versus Cine

Posted in ARTÍCULOS, CINE y TELEVISION, CRÍTICAS DE CINE on Viernes 5 octubre 2018 by obivalderobi

Cada vez noto mayor ilusión hacia los estrenos cinematográficos y televisivos de los superhéroes de Marvel y DC que hacía las novedades mensuales en los cómics.

No sé vosotros, pero en mi círculo comiquero cada vez son más frecuentes las preguntas sobre si se ha visto la última serie de Netflix que sobre tu opinión sobre la última macrosaga o el último “Hot artist”. Y es que los aficionados al cómic hemos pasado de ser un subsector denostable de la sociedad, a ver cómo nuestro hobbie se ha convertido en una moda y un elemento genérico. Hoy se puede encontrar merchandising de las grandes editoriales y sus personajes en cualquier franquicia, ya sea de moda, de distribución alimenticia o del sector de la restauración, cuando antes, cualquier producto de la marca Marvel o DC no pasaba de ser un reducto de alto precio y corta tirada, creado para satisfacer el ansia de algunos adolescentes hormonados.

Y el precio que los aficionados estamos pagando por vivir esta etapa dorada del cómic en nuestra sociedad es alto. Si bien, al principio, era gratificante ver cómo los que menospreciaban tu afición, poco a poco iban sucumbiendo a ella, no es menos frustrante que ahora, a la vuelta de una década, los nuevos “catedráticos marvelitas” nacidos al abrigo de películas y series, quieran darte lecciones sobre esos personajes con los que llevas conviviendo toda tu vida.

Y si esto no fuese suficientemente desalentador, además los lectores tenemos que ir a remolque de lo que suceda en las pantallas, viendo como las adaptaciones y “licencias” de dichos personajes en el celuloide terminan por incidir y transformar el contexto de los cómics, siempre con el anhelo editorial de que “el espectador pueda encontrar en las colecciones aquello que le es familiar del cine”.

Incluso nosotros mismos, los lectores, sucumbimos a esta moda, estando más entusiasmados con las adaptaciones televisivas y cinematográficas de nuestros personajes que de lo que sucede en el producto originario, el cómic.

¿Es que nos hemos cansado ya de las tramas o los autores? ¿Es que tantos años de aventuras nos han vuelto excépticos o excesivamente exigentes? ¿Nos hemos creado expectativas tan altas que no es posible que los autores actuales puedan alcanzarlas?

Es posible que algo de todo esto pueda subyacer en el ánimo del lector, pero creo que hay un motivo más poderoso para toda esta reacción generalizada, al margen de las razones anteriores, y ese motivo, desde mi punto de vista, es la fascinación por lo novedoso.

No importa si te enganchaste a los cómics en los setenta, en los ochenta o en los noventa, cada lector te podrá hablar con nostalgia de sus primeros cómics y de esa sensación de descubrir un mundo vasto y profundo de interrelaciones y personajes, pero sobre todo, de esa sensación de fascinación ante lo nuevo. Nuestros primeros cómics nos descubrían historias distintas y personajes diferentes a todo lo que estabas acostumbrado a leer, y esa sensación nos marcó a fuego y nos hizo enamorarnos de unos seres ficticios que nos han acompañado a lo largo de nuestra vida como lectores. Y, al cabo de los años, es esa sensación la que hemos perdido leyendo nuestras colecciones. Hemos visto a nuestros ídolos en tantas historias variadas y tramas distintas y enrevesadas, que nos hemos transformado en un seguidor inconformista, porque A) si el autor no respeta los cánones que cada léctor piensa que ha de seguir el personaje, nos quejamos, pero B) si el autor se guía por cánones estipulados en los miles de correos enviados por los fans, nos quejamos de que el autor no hace más que repetir lo que ya se ha hecho con la colección.

Sin embargo, el cambio de medio y la adaptación a otro formato (la pantalla), con producciones cuidadas ha vuelto a traer aquella sensación de estupor ante lo nuevo que nuestros primeros cómics nos produjeron. Y este es, creo, el quiz de la cuestión.

No obstante (y hablo por mí mismo) existe aún el lector que se queja de las “licencias” que los guionistas del celuloide se toman para adaptar personajes e historias al nuevo medio, queriendo ver en la pantalla un retrato fiel de lo que su mente estipula como “canónico e intocable”, pero, a su vez, se queja de que ya hay pocos cómics que le atraigan.

¿Es posible disfrutar de ambos medios sin renunciar a las buenas historias disfrutadas en el pasado? Estoy convencido que sí. Otra cosa es que esa patología mental llamada “continuidad enfermiza y compulsiva” te lo permita. De hecho, alguna vez me he preguntado: “¿Qué sentimientos albergaron aquellos lectores de “Action Comics” que conocieron a un Superman “que saltaba más alto que un rascacielos”, cuando lo vieron volar en la televisión? ¿Fue frustrante para los seguidores del “Tarzán” de Harold Foster ver a Johnny Weissmüller lanzar aquel horripilante alarido?

Está claro que “tiempos pasados, nunca fueron mejores”.

The Clone Wars

Posted in ARTÍCULOS on Miércoles 5 septiembre 2018 by obivalderobi
"Un plan es tan bueno como aquellos que ven a través de él" The Clone Wars S1E4
 

The Clone Wars

Posted in ARTÍCULOS on Martes 4 septiembre 2018 by obivalderobi

“Fácil es el camino a la sabiduría para aquellos que no están cegados por ellos mismos.” The Clone Wars S1E3

The Clone Wars

Posted in ARTÍCULOS on Martes 4 septiembre 2018 by obivalderobi

“La creencia no es una cuestión de elección, sino de convicción” The Clone Wars S.1 E.2

The Clone Wars

Posted in ARTÍCULOS on Lunes 3 septiembre 2018 by obivalderobi

“Los grandes líderes inspiran la grandeza en el prójimo” The Clone Wars S.1.E.1. (imagen vía www starwars.com)

El doctor Grimm

Posted in ARTÍCULOS, GOLDEN AGE, MARVEL: 4 FANTASTICOS (Fantastic Four), MARVEL: CAPITAN AMERICA, MARVEL: SPIDER-MAN, TIMELY - ATLAS on Sábado 27 enero 2018 by obivalderobi

Evidentemente, todos sabemos que el apellido Grimm no es extraño a ningún Marvel Zombie, debido a que su portador es la adorable Cosa de ojos azules, miembro fundador del cuarteto con el que se inició la denominada (por Stan Lee) era Marvel de los cómics, Los Cuatro Fantásticos.

No obstante, no es un apellido ajeno a las letras, ya que una pareja de hermanos alemanes que se dedicaron a recopilar historias tradicionales de distintos lugares de la Europa del siglo XIX, lo convirtieron en sinónimo de relato fantástico. Los famosos Hermanos Grimm fueron los responsables de que no se perdiesen historias e influyesen decisivamente a divulgar cuentos como Blancanieves, La Cenicienta, Hänsel y Gretel, La Bella Durmiente o El gato con botas.

Sin embargo, y retomando la versión comiquera del apellido, cabe la duda razonable de si Jack Kirby bautizó a la Cosa en honor a los escritores germanos.

Y esta duda la ofrece un personaje aparecido veinte años antes de la aparición de La Primera Familia. Para ello, nos releemos el Captain America Comics #4, con fecha de portada junio de 1941.

En la cuarta historia protagonizada por el héroe abanderado y su sidekick adolescente (titulada “Horror hospital”), Steve Rogers se ve en la obligación de llevar a Bucky a una clínica, tras ser herido por unos gangsters. Al llegar allí, son atendidos por el dueño de la clínica, el doctor Grimm.

Teniendo en cuenta que este cómic fue dibujado por King Kirby, al igual que el Fantastic Four #1, y observando ciertos paralelismos entre el misterioso doctor y el héroe rocoso, cabe preguntarnos ¿vino a la mente del rey este curioso personaje dibujado en 1941 por el mismo como modelo inspirador para el piloto cascarrabias y amigo inseparable de Reed Richards? Es muy posible, y a otro ejemplo me remito.

De los primeros cómics Marvel que pude leer en mi infancia fue, uno de los que más me impactaron fue el Amazing Spider-man #22 (incluído en el Spiderman vol.3 nº 11 de editorial Vértice), debido a que yo llegué a creer en la potencialidad criminalística de unos actores de circo, usando sus increíbles dotes artísticas para perpetrar aquellos robos.

El líder de aquella banda era The Ringmaster (El Maestro de Pista), un villano que dominaba al público con su sombrero hipnótico y además ejercía de jefe de toda la banda. Bueno, pues resulta que este personaje fue diseñado por Jack Kirby en julio de 1941 para una aventura incluida en el Captain America Comics #5, con un look similar y el mismo nombre.

Así mismo, el doctor John Storm hacía su aparición en la historia “Introducing the terror”, contenida en el Mystic Comics #5, con fecha de portada marzo de 1941 y, aunque no era un jovencito imberbe como el héroe flamígero de los Cuatro Fantásticos, si compartía nombre y apellidos con dicho personaje.

¿Casualidades? Pues parece que no. Todo apunta, más bien, a que entre Stan Lee y Jack Kirby (editor y dibujante de dichos cómics del 41) fueron reciclando todos los conceptos que creyeron útiles veinte años después, usándolos en las diversas colecciones que incrementaban sus ventas con cada nueva entrega (nota: la última historia comentada, aunque era obra de Syd Shores y Phil Sturm, su editor fue el omnipresente Stan).