Thor: Crítica de la película

Bueno, pues ya está en las pantallas españolas la esperadísima producción de Marvel sobre el dios del Trueno.

¿Ha valido la pena la espera?

¿Ha respondido el film a las expectativas levantadas?

¿Es una película recomendable?

Son preguntas que igual queréis ver respondidas en el artículo. Pero no tengo más remedio que bifurcar las respuestas en dos direcciones opuestas, la perspectiva del cinéfilo y la del lector de cómics.

En cuanto a entretenimiento, la película cumple sus funciones perfectamente, en tanto en cuanto la historia tiene todos los ingredientes que se necesitan para entender y empatizar con los personajes, abundando en detalles sobre los orígenes de la mitología nórdica.

Además, la presentación de secundarios es escalonada y muy bien estructurada. Soberbia la interpretación de Anthony Hopkins como el todopoderoso Odín, padre de todos los dioses. Muy conseguida la tensión sexual de los protagonistas principales (Chris Emsworth y Natalie Portman) y además puedes disfrutar de momentos de acción desenfrenada, luchas tipo “El Señor de los Anillos”, escenas de humor con diálogos chispeantes (genial la referencia al apellido Coulson del agente de S.H.I.E.L.D. o los “atropellos” al protagonista) y el desenlace final en el que el héroe cumple a la perfección su papel, renaciendo de las cenizas de su propia derrota más fuerte y noble.

Los efectos especiales y los escenarios están muy bien tratados, regalándonos planos asombrosos de la ciudad de los dioses, en contra posición de las escenas mundanas del desierto de Nuevo México.

En resumen, muy buena película para echar dos horitas entretenidas, acercándote a uno de los personajes mitológicos de las creencias nórdicas convertido de superhéroe por la gracia de Marvel.

Pero mi lado “marvelita” sale ahora a relucir, construyendo un análisis un poco distinto al que has leído.Lo primero que me sorprendió (además de disfrutar de los trailers de “X-Men: First Class” y “Captain America: The first avenger”) fue escuchar el nombre del martillo de Thor en su pronunciación original.

Todos sabemos que MJOLNIR era el nombre de la fantástica arma que caracteriza a Thor, pero más allá de pronunciarlo tal cual lo leemos (majolnir), me llamó la atención la acepción fonética inglesa a la que (por lo menos yo) no estabamos habituados:  MIOLNER (j como i, i como e). Y al momento, suena genial.

Además he de reconocer que varios momentos del metraje me dejaron sin aliento. Uno de ellos, ver a Thor volando mientras gira su martillo, o cómo desviaba los proyectiles de los gigantes de hielo con el mismo giro de Mjolnir, o cualquier gesto que realizase con la mítica herramienta.

También son entrañables los distintos cameos, ya sea el de J. M. Straczynski o Stan Lee (cuasi simultáneos) o la introducción de la identidad de DONALD BLAKE, con la cual, el protagonista convive durante unos minutos.

Y son de agradecer los guiños contínuos hacia los lectores de la serie, ya sea mediante carteles en edificios (JOURNEY INTO MYSTERY) o artilugios (El cofre de los antíguos inviernos, el orbe de Agamotto o las piedras Norn).

Pero, en contraposición  a estos momentos gozosos, no me gustaron ciertos aspectos o “licencias”.

Uno de ellos, el cambio de profesión de Jane Foster, la cual (en los cómics paso de enfermera a doctora) es en el film una especie de científico a caballo entre la astronomía y la física (de ahí que estuviese observando las estrellas cuando Thor cae del cielo).

Por otro lado, aunque los tres guerreros y Sif están soberbiamente adaptados (muy divertida la broma del agente de S.H.I.E.L.D. que observa la llegada de los 4 personajes a la ciudad), eché en falta a uno de los pilares amistosos de Thor, como es BALDER EL BRAVO.

También me chocó mucho la pobre imagen de Loki, alejado de esa imagen de deidad perversa y manipuladora, y convertido en poco menos que un adolescente con un complejo de Edipo gigantesco. No es hasta el final que podemos vislumbrar algo de su malicia y de esas características que lo hacen tan interesante y complejo en los cómics.

La relación de hermanos en su infancia nada tienen que ver con cualquier número de TALES OF ASGARD, en los que sí que podíamos apreciar dobles intenciones en Loki desde pequeño, y podíamos disfrutar de esa ilusión de amor de padre que sólo él veía. El Loki de Marvel es un ser astuto, taimado, cruel y egoista hasta el punto de sacrificar a cualquier aliado (por valioso sea) en pos de conseguir sus fines: Heredar el trono de Asgard, dominar los Nueve Mundos y hacer sufrir a su hermanastro. En el film es poco menos que un ser digno de lástima, una víctima de las circunstancias que hace que parezca patético y débil, un ente sin carácter.

Y Thor no se parece a ninguna de sus encarnaciones de la colección. No es el joven divertido con el poder de un dios de la etapa Lee-Lieber. Tampoco se asemeja al ser noble que conocimos de la mano de Roy Thomas. Ni siquiera es el denodado héroe que lucha sin que su ánimo se vea afectado y con un código de honor a prueba de bombas de la etapa de Simonson.

No. Este Thor es un bravucón, un chulo de taberna barata, un matón de colegio que solo mira por su gloria personal y al que su padre ha de dar un escarmiento.

Odín, durante medio siglo de cómics, ha puesto a prueba a su hijo una y otra vez, pero siempre había una nobleza innata en el personaje que le hacía superar cualquier prueba. Odín preparó a su hijo preferido para que ejerciese como Verdadero Señor de Asgard cuando él no estuviera.

En la película, Odín es más paternal y Thor es un adolescente irrascible e insoportable, vanidoso y egocéntrico que sólo busca la batalla para lucimiento personal. Creo que no era necesario rebajar la nobleza del hijo de Odín tanto para llegar a crear una situación en la que el Padre de Todos tuviera que dar una lección a su hijo.

El Thor del film está dominado por la “LOCURA DEL GUERRERO”, tal y como lo vimos en la miniserie “SANGRE Y TRUENOS”, y para mí, éste es un punto muy negativo de la producción cinematográfica.

El resto de personajes están bastante bien adaptados (incluso Frigga en las carnes de Renné Russo) y la acción se desarrolla con un nivel de aceptación importante para los amantes del cómic, aunque se note la mano de Straczynski en los guiones y el Thor que veamos sea bastante similar al de su etapa en la colección.

El uniforme diseñado por Oliver Coipiel está perfectamente realizado y tiene un impacto visual mucho más atractivo en la pantalla que el original del personaje.

En definitiva, la película está muy bien, pero ÉSTE NO ES MI THOR (que me lo han “cambiao”).

¡AH! Y como es costumbre ya, no os vayáis de la sala hasta que terminen TODOS LOS CRÉDITOS de la película, ya que hay una escena que marca el devenir de los siguientes estrenos.

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5 comentarios to “Thor: Crítica de la película”

  1. MUY BUEN COMENTARIO, VEO LA PELI Y LUEGO OPINO solo queria comentar que el THOR ULTIMATE tiene mucho de gamberro, sobre todo en la ultima entrega seguramente preparandolo para la peli o viceversa ya que el universo ULTIMATE se retroalimenta mucho más que el tradicional de las PELICULAS. Tambien LOKI a sido un pendejo en algunas temporadas, con su sacrificio final y su reencarnacion como niño pre-adolesente y sus dialogos con su yo pasado mediante el cuervo IKOL, tiene mucho de traumando antes que de maligno.

  2. olle la pelicula solo tiene una cosa mal thor se deve quedar con SIF la diosa de la gerras integrante del grupo de los ters gerreros hermana de heimtal

  3. tienes exelente comentario yarely y tu leidy respondiste bien

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