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Los secretos de Tintín (4ª y última parte)

Posted in VARIAS: TINTIN with tags on Sábado 3 diciembre 2011 by obivalderobi

En 1946, un antiguo miembro de la resistencia, RAIMOND LEBLANC, crea un semanario para jóvenes llamado TINTÍN, y es aquí donde por fín se publica EL TEMPLO DEL SOL, la historia que Hergé no pudo acabar dos años antes en el periódico LE SOIR.

De hecho, la primera página de la nueva aventura forma parte hoy día del final de “LAS SIETE BOLAS DE CRISTAL”, ya que Hergé decidió continuar la historia en el punto en que fue interrumpida dos años atrás.

Primera página de "El templo del sol" en su edición de 1946

Por este motivo, en la edición actual de los álbumes, el final de “LAS SIETE BOLAS DE CRISTAL” y el inicio de “EL TEMPLO DEL SOL” tienen diferente correspondencia de páginas con respecto a la primera edición:

Décimotercera plancha de "El templo del Sol", correspondiente a la última página de la actual edición de "Las siete bolas de cristal" y primera del mencionado álbum

Debido al extenso formato apaisado de la edición original, al volver a montar la historia para el posterior álbum hubo que prescindir de algunas viñetas con situaciones innecesarias para el devenir de los sucesos, tal y como vemos en la siguiente página, en la que el tropiezo con el gato negro a bordo del buque “Pachacamac” dio mucho más juego:

O ésta, con una segunda conversación con Huascar, antes de llegar al templo, por ofrecer algunos ejemplos de la reducción de la historia original:

Tras terminar esta historia inconclusa, Hergé encamina sus pasos a retomar la otra historia que quedó sin terminar en mayo de 1940, la conocida originalmente como “El oro negro”. Pero han transcurrido ocho años, y, debido a la evolución de las relaciones políticas en el Oriente Medio e Israel, varios conceptos tienen que ser actualizados y remodelados, de forma que, aunque la presencia británica continúa en la historieta como fuerza pacificadora del país árabe, el conflicto se vuelve más una lucha interna entre bandos islamitas por el control del territorio. Esta presencia británica desaparecería en remontajes posteriores de la historia (como ya se vio en el post anterior).

Al igual que sucedió con “El Templo del Sol”, el “El país del Oro Negro, también hay que prescindir de ciertas viñetas que no aportan nada al conjunto de la trama, a la hora de editar el álbum actual.

Como curiosidad de la historia, el personaje de Abdallah (el hijo del emir Ben Kalish Ezab) está inspirado físicamente en un retrato infantil del último rey de Irak, Fayçal II, tomando el nombre del personaje de su tío, el príncipe regente Abd al-llah (ya que Faisal subió al trono a la edad de 3 años).

Abdallah - Fayçal II de Irak

También podemos comentar la participación del capitán Haddock al final de la misma, hecho curioso debido a que, cuando comenzó dicha historia en 1939, el personaje no había sido creado. De forma que Hergé lo introdujo en el desenlace para crear esa sensación de continuidad en los lectores, respetando los guiones y las tramas iniciadas quince años antes.

Los años van pasando y nos adentramos en la década de los cincuenta. La sociedad va cambiando, y con ella los valores y las personas a quienes admirar. Los reporteros van dejando paso en este terreno a los científicos. Invenciones modernas como el batiscafo o los aviones con propulsión a chorro son la fuente de fascinación de los ciudadanos industrializados.

Esta admiración, unida a la emergente pasión del público por la literatura de ciencia ficción (tanto en libros como en cómics), hace que Hergé comience su nuevo proyecto para Tintín apuntando a nuestro querido satélite: La Luna.

Pero, a diferencia de otro tipo de escritos y siguiendo fiel a su modus operandi, Hergé decide documentarse muy seriamente para realizar la historia, hasta tal punto de realizar una maqueta del cohete que llevará al reportero y a sus amigos al astro nocturno. Para todo este proyecto cuenta con el asesoramiento científico de Alexandre Ananoff y Bernard Heuvelmans, autores de ‘La astronáutica’ y ‘El hombre entre las estrellas’ respectivamente.

Los lectores de la revista “Tintín” son mantenidos en vilo, semana a semana, viendo como evoluciona la aventura, la cual llega a su final CINCO AÑOS ANTES DE QUE EL PRIMER SATÉLITE RUSO, SPUTNIK, REALIZASE SU VUELO.

Ésta es la verdadera relevancia de las dos aventuras: el ser un relato apasionante a la vez que fidedigno a la realidad, pero que adelantó a rusos y a americanos en la conquista del espacio. Podríamos decir que Hergé se superó a sí mismo y entró en el olimpo de los escritores universales al crear una ficción que terminaría convirtiéndose en realidad, al más puro estilo de JULIO VERNE.

Los datos de ingravidez lunar, el hallazgo de hielo en el satélite, los pormenores técnicos del cohete… son datos que hoy no sorprenden a ningún lector, pero que en los años de edición eran pura FANTASÍA revestida de realidad. Sin embargo, la ciencia terminaría por demostrar lo que Hergé desarrolló en esta historieta.

De hecho, el propio autor le dedicó este dibujo a NEIL ARMSTRONG, a su vuelta del viaje a la Luna (como muestra de haberle precedido):

Sin embargo, la controversia de esta historia no radicó en el aspecto técnico, sino en el humano. Al final de la aventura, el técnico Wolff decide lanzarse al espacio para que los demás tengan suficiente oxígeno para la vuelta; antes de tomar esta decisión, deja una nota de despedida. Debido al tono dramático y al explícito deseo de suicidarse que apareció en la nota original en la edición de 1953, Hergé recibió duras críticas por parte de sectores bienpensantes de la sociedad belga, por lo que tuvo que cambiar el texto, modificando la sensación suicida y abriendo un irreal halo de esperanza:

En el texto original (arriba en la imagen) podemos leer:

Cuando leáis estas líneas ya no estaré vivo. Es inútil que me busquéis, habré desaparecido para siempre en la inmensidad del espacio. Con mi partida, espero que tengáis suficiente oxigeno para llegar a la tierra. Adiós, y perdonadme el mal que os he causado.

Wolff.

Una nota cruda, de un ser arrepentido que con su sacrificio intenta devolver algo de bien al mal causado. Sin embargo este texto fue entendido por una parte de la sociedad como un alegato de suicidio, el cual podía influir de forma negativa en la mentalidad los lectores más jóvenes. Por lo que se modificó, quedando la nota rectificada en los álbumes posteriores de esta forma:

Cuando leáis estas líneas ya no estaré en el cohete. Con mi partida, espero que tengáis suficiente oxigeno para sobrevivir hasta la llegada a la tierra. En cuanto a mí, tal vez un milagro me permita salvarme también. Perdonadme el mal que os he causado.

Un mensaje bastante irreal, menos crudo y desgarrador que el original. Toda esta presión social, sumada al gran esfuerzo de documentación, hicieron caer a Hergé en una depresión que le hizo frenar su obra, y cambiar el rumbo de algunos personajes.

La siguiente aventura también se mueve a través del tema de los científicos. Y es que Silvestre Tornasol, ese inventor loco y simpático presentado en “El tesoro de Rackham el Rojo” se ha transformado, gracias a su creación del cohete lunar, en un Oppenheimer o un Albert Einstein incluso en sus motivaciones, ya que reniega del uso de sus inventos para usos bélicos, lo que causa su rapto en “EL ASUNTO TORNASOL”.

En esta aventura, con la guerra fría como telón de fondo, Hergé expone una visión más oscura de la ciencia. Tornasol inventa una máquina de ultrasonidos, la cual es ambicionada por una potencia europea de tintes estalinistas para ser usada como instrumento de destrucción. Al final, Tornasol optará por destruir los planos y renegar del invento. Desde ese momento, Silvestre volverá sus atenciones a cachivaches de andar por casa y a otras ciencias más mundanas, como la jardinería.

Hergé vuelve a utilizar a sus países imaginarios (Borduria y Sildavia) para retratar el ambiente de la guerra fría y la carrera armamentística. Pleksy-Gladz es la representación de Stalin. Pero también es la irrupción de un nuevo secundario que será más que un dolor de muelas para Haddock: Serafín Latón. Este personaje es una crítica del autor a la televisión basura (que ya existía en esos primeros años) y al espectador complaciente, consumidor y fiel creyente de todo lo que la pequeña pantalla emite. Charlatán sin fín que no se preocupa más que de escucharse a sí mismo, será el causante de más de una situación tronchante en el entorno de Moulinsart.

La mentalidad de Hergé ha evolucionado desde sus comienzos, alejándose del catolicismo extremo de sus inicios y acercándose más al humanismo. De ahí el retrato contínuo de estereotipos de su sociedad belga, además de profundizar más en las motivaciones de cada personaje creado.

Este humanismo le impulsa a crear una nueva historia en base a las noticias en los diarios sobre que la esclavitud aún seguía existiendo. La historia de “STOCK DE COQUE” versa sobre este asunto, pero ya no hay países malos o referencias a personas concretas, sino que Hergé se nutre de su propio elenco de personajes: Rastapopoulos, Allan, Dawson… Todos ellos conforman la red de trafico de humanos con la que se topa Tintín, y a la que el intrépido reportero desmantela. Hergé, impulsado por su afán de documentación, y su colaborador Bob de Moor viajaron en un buque de carga para reflejar con realismo en el libro tanto el buque como el ambiente de a bordo.

No obstante, también tuvieron que tamizarse ciertos textos que, según la editorial, tenían consonancias racistas. Hergé no podía bajar la guardia ni un instante, ya que la repercusión y difusión internacional de sus historias trascendía muchas culturas y personas.

Además, a principios de 1958, Hergé tenía problemas matrimoniales con su esposa, Germaine Kieckens, debido a su relación con la joven Fanny Vlaminck, que acababa de incorporarse a los Estudios. Todo ésto le lleva al diván del psiquiatra, el cual le aconseja que abandone su trabajo.

Por si fuera poca presión, la editorial ejercía mucha influencia en la obra, hasta el punto de modificar los deseos del autor. Por ejemplo, Hergé quiso denominar a la siguiente aventura “El hocico del Yak”, pero la editorial insistía en que en el título debía aparecer necesariamente el nombre del personaje, por lo que la historia terminó titulada como “Tintín en el Tibet”.

Esta historia representó para George Remí un recuperar el aliento. Una historia de valores, sin más pretensiones que las de exponer sentimientos crudos y hasta donde nos pueden llevar nuestras lealtades y motivaciones. El empeño de Tintín en buscar a su amigo Tchang, al que todos dan por muerto, y el afán de superación en todas las adversidades que salen al encuentro en esa misión era un reflejo de la propia lucha interna de Hergé, el hecho de luchar por algo, aunque todo y todos te indiquen que es imposible. En palabras de Hergé: «Sin malos, sin armas, sin combates, excepto el del hombre contra sí mismo y contra los elementos hostiles. Todo esto es un paisaje de alta montaña, de nieve y hielo, que significa, simbólicamente, la búsqueda de un ideal, de una cierta pureza».

En el terreno anecdótico, el nombre de la empresa de aerolineas en la que supuestamente sucede el accidente tuvo que ser cambiado, ya que Hergé utilizó el nombre de “INDIAN AIRWAYS”, recibiendo de éstos una denuncia, por lo que fue sustituido por el de SARI-AIRWAYS, conllevando la modificación oportuna del logo del timón del avión en versiones posteriores.

Viñeta original con el logo de la aerolíneas y viñeta posterior, con otro logo

En lo que se refiere al tratamiento que hace de la situación del Tíbet (país ocupado por China en 1950), evita entrar en cualquier tipo de controversia política y realiza una incursión meramente descriptiva en el mundo tibetano. A pesar de ello el tratamento que se hace en este álbum de la situación del Tíbet siempre gustó más a los dirigentes tibetanos que a los chinos.

El libro estuvo prohibido en China durante años al negarse la Fundación Hergé a cambiarle el título por el de “Tintín en la China del Tíbet, y ello ocasionó que durante los años 80 circularan por China miles de copias piratas. En 2001, el editor chino de las aventuras de Tintín (Children’s Publishing House) lo lanzó con el título “Tintín en el Tíbet chino”, lo que provocó que la editorial Casterman junto con la viuda de Hergé iniciaran una batalla legal que finalizó en 2002 con la rectificación del editor y la publicación en China del libro con su título original.

Como contrapunto, la visión positiva que los líderes tibetanos tuvieron siempre de este libro: en el año 2006, Tensing Gyatso, XIV Dalai Lama y premio Nobel de la paz en 1989, otorgó a Tintín (representado por la fundación Hergé) el premio Luz de la Verdad por la labor de difusión que “Tintín en el Tíbet” hizo sobre la cultura, las tradiciones y los paisajes del Tíbet. El Dalai Lama declaró que gracias a Tintín mucha gente que por aquella época no conocía ni siquiera la existencia del Tíbet llegó a conocerlo por medio de este álbum.

La siguiente aventura fue una NO-AVENTURA: «Al comenzar el álbum mi intención era simplificar, probar a narrar, esta vez, una historia en la que no pasara nada […]. Simplemente para ver si yo era capaz de mantener al lector en suspense hasta el final».

“LAS JOYAS DE LA CASTAFIORE” (1962), más allá de reivindicar al pueblo gitano, la aventura es una sucesión de situaciones estrambóticas y divertidas que no llevan a ningún tesoro o ciudad escondida, sino más bien un ejercicio de suspense divertida.

En cuanto a los divertidos errores telefónicos, es cierto que existían un marmolista Boullú y cerca de Bruselas, en Boitsfort, una carnicería Sanzot, a la que tantas veces terminaba llamando Haddock
Curiosamente, y arriesgándose a una nueva denuncia, Hergé introdujo la revista París-Flash (en una clara alusión a París-Match). Pero lejos de enfadarse, los directivos de la publicación le comunicaron al dibujante que les hacía mucha gracia participar de esa forma en la historia.

Sin embargo, la tónica volvió a cambiar en el siguiente álbum, y Hergé retoma elementos sobrenaturales, arqueológicos y de su propia cosecha para narrar el último encuentro entre los dos rivales, Tintín y Rastapopoulos. El villano quiere hacerse con la fortuna de un millonario al que rapta, y el destino hace que Tintín esté acogido por dicho personaje en el momento de la acción.

Lazlo Carreidas y Marcel Dassault

En “VUELO 714 PARA SIDNEY” (19674) la nueva figura que aparece es el potentado Lazlo Carreidas, el hombre que nunca ríe.

Carreidas es un multimillonario propietario de la aeronave en la que vuela, compañías petroleras y una multinacional de refrescos llamada Sani-Cola (en clara alusión a otro refresco mundialmente conocido). Hergé ha recurrido nuevamente a la realidad para encontrar la inspiración, ya que se trata este personaje es una parodia de Marcel Dassault, el cual fue un ingeniero, empresario, político y productor de cine francés, considerado un pionero de la aviación, y conocido por ser el fundador y primer director ejecutivo de la compañía Dassault Aviation.

Pero la figura de Carreidas es un tanto paradójica. No se puede definir dentro de los parámetros “bueno-malo” habituales en el mundo del cómic. Es un personaje peculiar, por momentos imperativo, implacable y ambicioso (como corresponde a su nivel) y por momentos un pobre hombrecillo víctima de su propia hipocondría y excentricismo, además de un tramposo redomado, el cual destila la idea de que no ha adquirido su fortuna sólo gracias a trabajar (de hecho, cuando el suero de la verdad actúa sobre él, se jacta de todas sus fechorías).

Jacques Bergier / Mik Ezdaditoff

Hacia el final de la historia aparece Mik Ezdaditoff, el cual establece comunicación telepática con los personajes. Este personaje fue inspirado por Jacques Bergier, un ingeniero químico, alquimista, espía, periodista y escritor francés de origen ruso. Es autor de obras como El retorno de los brujos, Guerra Secreta bajo los Océanos, Extraterrestres en la Historia, El planeta de las posibilidades imposibles (junto a Louis Pauwels) o La Guerra Secreta del Petróleo entre otras muchas.

Aquí podemos apreciar la fascinación de Hergé por el mundo paranormal. Incluso hay varias referencias a los extraterrestres en relación a la arqueología de la isla (asemejando cascos de cosmonautas con efigies de naturaleza maya o azteca) e incluyendo la presencia de un platillo volante, del que nadie verá a sus ocupantes. Tan sólo la pieza de metal desconocido en el bolsillo de Tornasol quedará como testigo de una aventura, velada y borrada de sus memorias.

El periodista que aparece realizando la entrevista final es un lector de Talence (Gironde) que se llamaba Jean Tauré, quien solicitó a Hergé que le dibujara para una aventura; su demanda fue atendida y tuvo el privilegio de estrechar la mano del Capitán Haddock.

Y llegamos al último álbum completado por el autor, “TINTÍN Y LOS PÍCAROS” (1976).

Estos últimos álbumes se han ido dilatando en el tiempo (4 años desde las Joyas a Vuelo 714 y 9 años para éste), ya que Hergé tan sólo realiza un nuevo trabajo por diversión. Atrás ha quedado el periodo de depresiones y presiones externas, ahora es un hombre más equilibrado que disfruta de su trabajo.

Las inspiraciones para la trama bailan entre dos acontecimientos: el asunto de Régis Debray y los Tupamaros, ocurrido en Uruguay y la Nicaragua de la familia Somoza. No obstante, la aventura discurre en un ambiente divertido, tratando de reflejar la situación turbulenta de los países sudamericanos, representados en los personajes creados en “La Oreja Rota”: Los generales Alcázar y Tapioca.

En este álbum, Tintín viste vaqueros (en lugar de sus eternos pantalones bombachos), conduce una moto, lleva un casco con el símbolo de la paz, hacer yoga y se opone tenazmente al derramamiento de sangre, induciendo a Alcázar a un golpe de estado pacífico. Pero este giro humanista a las tendencias modernas de esa época no impide al Hergé maduro ser consciente del poder de la política y de lo vacío de las promesas de los grandes dirigentes de los países, idea perfectamente retratada en estas dos viñetas, en una de ellas Tintín llega en vuelo a la ciudad sudamericana ficticia  (San Theodoros) y en la otra (al final del episodio) vuelve a Moulinsart:

Tintín ha ayudado a su amigo Alcázar, pero lo único que ha conseguido para la ciudad es un cambio de gobernantes, los cuales siguen pendientes de sus asuntos de palacio, mientras parte del pueblo siempre seguirá en la miseria, controlados por el Estado. Es un mensaje realista deslizado sutilmente en el álbum. De hecho, para acentuar más el tono de broma que supone para la población un cambio de poder, el golpe de estado se ejecuta durante el carnaval. La máxima preocupación de Tintín es salvar a sus amigos Bianca Castafiore e Irma de su secuestro político.

Incluso los personajes secundarios tienen tintes grotescos. Por ejemplo Peggy, la Señora de Alcázar, estuvo inspirada por una horrible mujer norteamericana vinculada al Ku-Klux-Klan que Hergé vió en televisión.

En agosto de 1978, varios meses después del final de Pícaros Tintín, Hergé estaba pensando en una nueva aventura. Quería que la temática gira en torno al arte moderno, una de sus pasiones. Pero al final de 1979, estaba muy cansado y se descubrió que sufría de anemia. Sin embargo, cuando se sintió un poco mejor, él continuó trabajando en la nueva aventura.

Sin embargo, el 3 de marzo de 1983 el creador de Tintín nos deja. La historia que había comenzado era sólo un esbozo y se necesitaba mucho trabajo para terminarla y darle el aspecto de otras aventuras. Algunos empleados de Hergé quería terminar lo que podría haber sido la aventura número 24 de la serie. Sin embargo, Hergé siempre se había negado a que los demás creasen nuevas aventuras de Tintín.

Poco después de la muerte de Hergé, Fanny Rodwell, la viuda de Hergé, decidió publicar Tintín y el Arte Alfa. Sin embargo, con el fin de hacerla accesible a todos, este álbum fue dividido en dos partes: La primera parte contiene el guión gráfico hecho por Hergé, la segunda parte es una transcripción de los diálogos en la misma forma que los textos de las piezas de teatro. Este álbum dará a conocer el trabajo inconcluso de Hergé: anotaciones lápiz, diversos, escenas de corte … Es un poco el “gran final” de esta serie y permite a cada lector a imaginar el final de la última aventura de Tintín.

En cuanto a la trama comienza con el capitán Haddock (asesorado por Bianca Castafiore) compra una obra de Ramo Nash, creador de “Arte-Alfa”: una H de plexiglás. Poco después, el dueño de la galería, el Sr. Foucart, es misteriosamente asesinado. Tintín inicia una investigación y pronto descubre un contrabando de pinturas falsas estrechamente ligado con una extraña secta a la que se unió a la Castafiore.
La voluntad de Hergé de que nadie continuase su obra hacer de la colección de Tintín un objeto de coleccionista totalmente atemporal, sujeto a contínuas ediciones en casi todas las lenguas del planeta, por parte de la editorial que mantiene sus derechos, Casterman.
Como inciso y final de estos artículos dedicados a Hergé, quiero hacer inciso en un detalle que más de uno pensará que ha sido olvidado. Y es que dentro de la edición de los álbumes de Tintín figura uno más. Es cierto que no ha sido recogido en estos artículos, pero la razón es muy simple:Tintín y el lago de los tiburones (Tintin et le Lac aux Requins) es una película de dibujos animados de Tintín, dirigida por Raymond Leblanc en 1972. La película no fue escrita ni dibujada por Hergé, creador del personaje, sino por el historietista belga Michel Regnier, más conocido por su seudónimo de Greg. Jacques Careuil el encargado de darle la voz al protagonista en el idioma original.

Tras el estreno del filme se realizó una adaptación al cómic, usando como viñetas fotogramas de la película, y añadiendo globos de diálogo procedentes del guion. Se trata de dibujos realizados por los estudios Hergé para el álbum, concretamente por Bob de Moor. En éstos se aprecia un parecido mucho mayor con los comics de Tintín (y especialmente con Tintín y los Pícaros, lo cual no es extraño dado el peso que tuvo de Moor en el dibujo de este último álbum). Y es por ello que se incluye dentro de la colección. Además, existió una versión del comic distinta de la del álbum,que se publicó, en blanco y negro, en tiras de prensa en el diario Le Soir en diciembre de 1972 y enero de 1973. (Más tarde apareció también en France Soir).

Tras la muerte de Hergé surgió la versión pirata del comic, la cual circula en el mercado negro a precios nada económicos. Esta versión, que según parece surgió en los 90, es la que más se parece a un álbum de Tintín (aunque de 46 páginas en lugar de 62). Los globos de texto son los de la versión oficial y los personajes y fondos los de la versión de Le Soir, pero coloreados por alguien anónimo.

El único dato escrito que aparece en esta publicación es “Tirage limité à 4500 exemplaires“. Según algunas fuentes, el comic en blanco y negro no ha conocido versión en álbum, ni siquiera pirata. Sin embargo, en el blog de Bob de Moor habla de una versión en blanco y negro y parece entenderse que las imágenes que muestra corresponden a un álbum de tirada limitada. La firma no es “Studios Hergé“, sino que lo firman Bob de Moor y Greg.

Espero que toda esta información sobre autor y personaje haya sido de vuestro agrado. Tan sólo me queda invitaros a que conozcáis de primera mano esta obra atemporal, divertida y amena para cualquier público. Tintín seguirá con nosotros para siempre.

FUENTES de los cuatro artículos:

“El siglo de Tintín”. Documental TV. Benoit Peeters y Pierre Steckx

http://www.bellier.org/indexsuite.htm

http://www.free-tintin.net/espanol/

http://www.publispain.com/tintin/curiosidades.htm

http://www.elpais.com/articulo/internacional/JORDANIA/REINO_UNIDO/Ha/muerto/militar/ingles/Glubb/Pacha/ex/jefe/Legion/Arabe/Jordania/elpepiint/19860318elpepiint_22/Tes

http://books.google.es/books?id=6OUtMsEUW8QC&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false

http://stratonefh22.blogspot.com

http://es.wikipedia.org/wiki/L%C3%A9on_Degrelle

http://www.elmundo.es/especiales/2011/10/cultura/tintin/herge/autor-obra.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Basil_Zaharoff

http://www.sepionet.es/tintinofilia

http://es.wikipedia.org/wiki/Edgar_Pierre_Jacobs

http://miscomicsymas.blogspot.com/2010/04/el-comic-de-tintin-y-el-lago-de-los.html

http://en.wikipedia.org/wiki/Henry_de_Monfreid

http://es.wikipedia.org/wiki/Benito_Mussolini

http://es.wikipedia.org/wiki/Faysal_II_de_Irak

http://es.wikipedia.org/wiki/Jacques_Bergier

Los secretos de Tintín (3ª parte)

Posted in VARIAS: TINTIN with tags on Domingo 6 noviembre 2011 by obivalderobi

Ya en 1936 se hace patente la evolución de las historias ilustradas hacia el formato a todo color, por lo que es necesario (comercialmente hablando) dejar de lado el blanco y negro, para que el personaje y su publicación no dejasen de perder nuevos adeptos. Este hecho motiva que Hergé respondiese insertando páginas con un grabado en color (fuera de texto) en los álbumes (en el anterior artículo vimos algunos ejemplos). Pero esta etapa de los años treinta traería otras consecuencias que influirían en el devenir del personaje.

En plena mitad del siglo XX, la extrema derecha se va extendiendo por Europa. Los efectos de la Gran Depresión de 1929, junto con la desazón de haber perdido la Primera Guerra Mundial, hace que los alemanes elijan en 1933 a Adolf Hitler como Canciller del país, y más tarde (en 1943) éste repondría en el puesto de Presidente de la República Social Italiana a Benito Mussolini, el cual estaba en la cárcel.

Este giro a la derecha tenía en Bélgica a un representante en la persona de LEON DEGRELLE, oficial de la Wafen SS y político fundador del partido CHRISTUS REX (el Rexismo, de inspiración católica y conservadora). Degrelle y Hergé compartieron cierta afinidad, ya que provenían del mismo ambiente. De hecho, ambos trabajaron en el diario XX siecle (forjando allí su amistad), lo que motivó la simpatía de Hergé hacia los rexistas. El propio Degrelle presumía sobre que Hergé se había inspirado en él para crear al personaje de Tintín, aunque el autor siempre mantuvo que fue en su hermano, Paul Remí, en quien se inspiró.

Pero a raíz de la participación en la elecciones de 1936 del partido rexista (en la cual consiguieron 21 diputados y 12 senadores), y su caída en desgracia hacia 1939 (haciendo que Degrelle se radicalizara aún más), propició que Remí se distanciase de su amigo León.

Todo esta situación política, a la que se suma la anexión forzosa que Alemania realiza sobre Austria, es la que rodea a Hergé cuando acomete la ejecución de la aventura llamada “El cetro de Ottokar”, la cual se desarrolló por espacio de un año (agosto de 1938 hasta agosto de 1939).

Sildavia y Borduria son dos paises imaginarios situados en centroeuropa, en los que George Remí intenta representar la problemática de ese momento. Los uniformes de los militares que conspiran contra el rey Muskar XII son muy similares a los utilizados por los mandos alemanes, y la propia conspiración es un dibujo real de la presión que tuvo que sufrir Leopoldo III, rey de Bélgica, debido a su neutralidad, la cual duraría hasta la invasión alemana realizada el 10 de mayo de 1940. Borduria sería la representación de Austria, cuya unión con Alemania amenazaría esta neutralidad, aunque existen elementos representativos del conflicto real en ambos paises.

Las pistas de la crítica no pueden ser menos veladas:  el enemigo oculto de la conspiración contra Sildavia es un tal Müsstler, nombre que resulta de mezclar Mussolini con Hitler y Anton Mussert, colaboracionista y nazi holandés; Hergé dibuja aviones Heinkel HE 112 (sustituidos en la versión coloreada por los Messerschmitt Bf 109B) y, además, escribe sobre una especie de Quinta Columna infiltrada en el país denominada “La Guardia de Acero”.

El mensaje de Hergé es claro, tal y como esbribe Fernando Castillo en su libro “Tintin – Hergé”: “Todo el album es un aviso explícito acerca de la amenaza que se cernía sobre Europa, especialmente sobre las monarquías parlamentarias, cuyos regímenes a veces mostraban una gran debilidad ante las pretensiones de los sistemas y los grupos autoritarios.”

En el aspecto gráfico, esta historia supone la primera aparición de la gran soprano BIANCA CASTAFIORE (apodada El Ruiseñor de Milán), quien junto a su fiel pianista IGOR WAGNER, recogen a Tintín el cual, haciendo autostop, está huyendo de la policía sildava. Este personaje (cuyo nombre italiano se traduce como Blanca Casta Flor) es la única referencia femenina en los albumes de Hergé, y aunque fue recurrente y divertida en sus apariciones, el hecho de ser la única fémina del elenco sirvió para que detractores del autor lo acusaran de machista y misógino. Sin embargo, es más probable que al ser Tintín una publicación para jóvenes y niños realizadas por un medio y un autor católicos, Hergé obviase las referencias al otro sexo por pudor religioso.

El nombre del pianista que acompañaba a Bianca pudo obedecer a la creciente demanda de la música de Richard Wagner en el régimen autoritario de Alemanía. Aunque otra teoría habla de la coincidencia de que Hergé y Richard Wagner hubiesen nacido el mismo día (22 de mayo), y este fuese su particular homenaje a tal concurrencia.

Otro personaje de cierta relevancia en albumes posteriores y que aparece aquí por primera vez es el Coronel Boris Jorgen, el cual le dará más de un dolor de cabeza en el periplo espacial del reportero.

Y un detalle más: El idioma sildavo (del que vemos algunos textos) es una ocurrencia de Hergé, que lo crea en base al Marollien, un dialecto de Bruselas (rica combinación de neerlandés y francés con un poco de español e incluso de hebreo) que hablaba la abuela de Remí.

En la reedición y remontaje del album (no así en la aventura original, ya que aún no tenían relación) también aparecen por dos veces dibujados en el album tanto el propio autor como su querido amigo Edgar P. Jacobs, ambos ataviados con uniformes sildavos.
A pesar del conflicto, Le petit Vingtième se sigue publicando, y con él las aventuras de Tintín. De esta forma, el 28 de septiembre de 1939 ve la luz el comienzo de “Tintín en el país del Oro Negro”, el que quizás sea el album más interrumpido en la historia de la colección.

En esta fecha, la situación en Bélgica no hacía presagiar ningún altercado y todo parece indicar que Hergé no sopesaba que Alemania llegase a invadir el país. No obstante, esta historia (siguiendo fiel a su vocación de reflejar problemas de su actualidad) es una analogía de la situación que sufre Palestina desde 1936, donde las tropas de ocupación británicas trataban de evitar que el conflicto palestino-judío (Israel aún no había sido reconocido como país) se convirtiese en algo más serio. De ahí la presencia en la historieta original del ejercito inglés (que posteriomente sería sustituido por un ejercito árabe).Pero, inevitablemente, la invasión alemana conduce el cierre del diario católico, dejando esta historia inconclusa hasta unos cuantos años después.

Última página de Tintín publicada por "Le petit vingtiéme" (8 de mayo de 1940).

Hergé comienza un corto exilio en el diario “LE SOIR“, dirigido por Raymond de Becker, el cual está bajo el control de las tropas invasoras pero que no se convierte en un panfleto militante. Y hasta este diario se trae a su joven reportero, iniciando nuevas aventuras, ya que el señor De Becker le solicita a Hergé la creación de un semanario similar a “Le petit vingtiéme”. De esta forma, las correrías de Tintín continuarían en “Le Soir Jeunesse”.

Diferencia politicamente correcta entre la 1ª y la 12ª edición

El 17 de octubre 1940 comienza “El cangrejo de las pinzas de oro”, una historia anodina en cuanto a temáticas sociales o políticas, pero con una gran carga de acción y emotividad, siendo la presentación oficial de ARCHIBALD HADDOCK, nuestro querido capitán y compañero de Tintín. En la edición actual, es el único album que incluye las 4 páginas de una viñeta a todo color (comentadas en el artículo anterior) que Hergé realizó en los primeros albumes.
Su publicación abarcaría un año completo (18/10/1941). También sería el debut de Allan Thompson (aunque en la reestructuración de albumes anteriores con viñetas retocadas hará que aparezca en “Los Cigarros del Faraón”).
Sin embargo, las dificultades de la guerra hicieron cada vez más difícil la publicación del semanario, de forma que el 23 de septiembre de 1941, la aventuras del reportero pasan a editarse en formato “strip” en el propio diario Le Soir (es decir, tiras de tres o cuatro viñetas) a diferencia de la publicación que se hacía en el semanario, de dos páginas cada domingo.
En todas las aventuras de esta etapa prima la temática de acción sobre el cariz de denuncia y crítica que tuvieron los primeros periplos, y es que Hergé huyó de la posibilidad de que su obra cayese bajo el punto de mira de la censura, lo que no fue óbice para que deslizase ciertos mensajes de crítica entre sus viñetas (sabotajes, intentos de asesinato o falsos S.O.S. eran técnicas usadas habitualmente por los países del Eje, por ejemplo). En el caso del Cangrejo, se utiliza la historia para hacer ver los estragos del alcohol y, más solapadamente, seguir denunciando el tráfico de estupefacientes.

Modificación en la reedición del album de 1954

Una semana después de terminar la epopeya del Karaboudjan, daría comienzo la siguiente aventura, “La estrella misteriosa” en la que Hergé aprovecha para reflejar la debacle que sufre el país. La imagen del fin del mundo que estaba próximo (analogía del sentimiento del autor ante los acontecimientos derivados de la guerra) y la lucha entre ingleses y americanos por conquistar ese trozo de piedra que habría sido el causante de la desdicha son reflejos de la situación de incertidumbre que se vive a diario. Como idea abanderada, los científicos y sabios aparecen como gente de bien que buscan mejoras para el ser humano, en contraposición a los anglosajones y yanquis, movidos por los intereses económicos de multinacionales anónimas.

Un detalle editorial interesante es que éste fue el primer album editado a todo color, y es en ese momento, que la editorial Casterman (propietaria actual de los derechos del personaje) propicia que se revisen las anteriores aventuras para pasarlas a cuatricomía, recomponiendo su estructura, repasando viñetas y editándolas en formato album de 62 páginas.

El 21 de mayo de 1942 finaliza esta aventura, y tres semanas más tarde comienza “El secreto del Unicornio”, la cual tendrá una continuación lógica en “El Tesoro de Rackham el Rojo”.
Hergé aborda el viejo clásico de la búsqueda del tesoro.
En “El Secreto” vemos varios asuntos que, en principio, no tienen nada que ver, pero que desembocarán en una sola epopeya: El carterista perseguido por los Hernández y Fernández, La compra de la maqueta del barco en el anticuario, el enfrentamiento con Ivan Sakharine y los hermanos Pájaro (Loiseau en el original), la historia del caballero Francisco de Hadoque… Pero independientemente de la confluencia de estas tramas en una única aventura, hay un asunto sobre el que Hergé se ha documentado profundamente, y es en la elaboración del barco.
En “La estrella misteriosa” hubo ciertas críticas sobre el diseño del barco Aurora que va a la conquista del meteorito: “Lamento no haber utilizado una maqueta para dibujar el Aurora. Este barco no está muy conseguido. En el mar no aguantaría” reconocería el propio Hergé. Por lo que realiza un trabajo exhaustivo a la hora de dibujar y dar credibilidad al Unicornio. Para ello (además de recavar información sobre las embarcaciones del siglo XVII) se inspiró en una embarcación real, el barco de segunda línea de batalla francés “Brillant”, construido en enero de 1690 en Le Havre.Esta historia nos traería, además, al último y entrañable miembro de la familia de Tintín: El Profesor Tornasol. Este señor maduro, bastante sordo pero con un ingenio descomunal será otro contrapunto humorístico, a la vez que tierno, en el devenir del resto de los personajes.
Y como guinda, al final de “El Tesoro de Rackham el Rojo”, la familia Tintín tendría por fin su guarida, su Batcueva, su fortaleza de la Soledad, representada por la mansión Moulinsart. Ésta es la casa familiar de Haddock y a partir de este momento, los personajes tienen un lugar fijo para vivir tranquilamente fuera de sus aventuras.
Moulinsart está diseñado como un lugar para descansar y toma su nombre de un pequeño pueblo belga: Sartmoulin. Para la arquitectura de la mansión, Hergé se inspiró en Cheverny, pero eliminando ambas alas laterales, para hacerla más hogareña y confortable.
Para finalizar el periodo bajo dominación alemana, Hergé afrontará una última aventura publicada en forma de strip en “Le Soir” iniciándola el 16 d diciembre de 1943: “Las siete bolas de cristal”. Esta aventura comienza con una serie de advertencias, a las que siguen unos enigmáticos atentados en los que las víctimas se sumergen en un profundo letargo. El misterio está en su apogeo cuando la acción se traslada a la villa del profesor Bergamotte. Para conseguir el ambiente que necesitaba en su historia, Hergé estuvo mucho tiempo buscando un referente arquitectónico que lo inspirase. Un día, su colaborador, Edgar Pierre Jacobs, encontró una casa que reunía las características buscadas por Hergé. Los dos amigos hizo un boceto bastante preciso. Cuando terminaron su trabajo, vieron llegar al edificio unos coches grises: La casa fue requisada por la SS para las tropas de ocupación.En septiembre de 1944, Bruselas es liberado y a todos los periodistas que habían colaborado en la redacción de un periódico durante la ocupación se les prohibió publicar. A pesar de que nunca estuvo involucrado políticamente en Le Soir, Hergé se vio afectado por esta medida, por lo que la aventura de “Las siete bolas de cristal” fue interrumpida en la página 50 del álbum actual.
Hergé, además, fue tachado de colaborador y, aunque no fue sometido a juicio y tan sólo estuvo una noche en la cárcel, fue repudiado por su país, pasando a formar parte de la lista negra de personas non gratas. Pero, gracias a la llegada del color a los albumes publicados, las aventuras de Tintín comienzan a traspasar las fronteras de Bélgica.

CONTINUARÁ

Las aventuras de Tintín: El Secreto del Unicornio. Crítica de la película.

Posted in CRÍTICAS DE CINE, VARIAS: TINTIN with tags on Lunes 31 octubre 2011 by obivalderobi

Llevar a la pantalla con acierto un personaje de cómic siempre es complicado. Si la aproximación es fidedigna a la obra impresa, corre el riesgo de defraudar a los miles (o millones) de seguidores que hayan leído esas aventuras y hayan puesto voz a los personajes y hayan imaginado el movimiento real de las escenas estáticas de cada viñeta.

Si, por el contrario, se intenta innovar y/o actualizar al personaje a los tiempos que corren y a la demanda del público que se acercará al mismo a través de las pantallas, es posible que se pierda de vista los rasgos principales y característicos que hicieron del personaje un icono internacional.

Pero hay una tercera opción… Llamarte Steven Spielberg.

Decir que el film es fantástico es quedarse cortos.

Para los neófitos y ajenos a la Tintinología, la película encierra varios atractivos. En primer lugar, una acción absolutamente trepidante desde los primeros minutos de metraje. Un simple detalle como es la compra de la maqueta de un barco (por parte del personaje) en un mercadillo, va desembocando en una historia-río que va complicándose por momentos, y hacen que la trama se termine desarrollando por mar, por aire y por tierra (incluyendo una travesía por el desierto), introduciendo además (de forma dosificada, pero completa) una historia paralela ambientada en el siglo XVII (con piratas, abordajes y toda la acción de una buena película de Errol Flynn), pero que en definitiva termina por confluir en consecuencias directas para los personajes de la película y para el desenlace de la misma.

Además de saciar la necesidad de los espectadores que buscan acción, el film tiene escenas de humor muy divertidas a cargo de Milú (el perrito Fox Terrier de Tintín), los policias Hernández y Fernández o el propio Capitán Haddock.

Pero, sobre todo, es sencillamente espectacular el tratamiento digital de los personajes y de los escenarios. Al ser una película digitalizada sobre interpretaciones de actores reales, toda ella desprende un halo de realismo absolutamente convincente, pero, a la vez, permite caracterizaciones tremendamente fieles de los rasgos que Hergé confirió a sus creaciones, detalle apreciable en las narices de la Castafiore, Haddock o Allan Thompson.

Para los conocedores de las aventuras ilustradas de Tintín, el film no deja de ser un curioso ejercicio de trivial visual. Spielberg juega con toda la mitología de los álbumes, dejando continuamente referencias a las distintas aventuras del personaje.

Ya, desde la cabecera de los créditos, vemos distintas imágenes tales como una esfera brillante (referencia a “Las siete bolas de cristal”), la esfinge del cosmonauta (“El templo del sol” o “Vuelo 714 para Sidney”) o la portada de “El Secreto del Unicornio”.

Luego comienza la película, y lo primero que vemos (para todos aquellos que no sepan reconocerlo) es al propio HERGÉ (creador de Tintín) haciendo una caricatura del personaje digital, para luego ver su exposición de trabajos callejeros, donde reconocemos al general Alcazar o a los hermanos Pájaro, entre otros.

Otro detalle que quizás muchos desconozcan es que el periódico que sujeta el señor que es asesinado en la puerta de Tintín, no es otro que “Le petit vingtième”, el sumplemento dominical en el cual se comenzaron a publicar las aventuras del reportero en 1929.

Y aunque la historia mezcla detalles argumentales de tres álbumes (“El cangrejo de las pinzas de oro”, “El secreto del Unicornio” y “El tesoro de Rackham el Rojo”), el resultado es distinto a lo visto en las historias ilustradas por Hergé. Y, a pesar de que esto pudiera parecer un detalle negativo, hace que la película gane puntos de cara a los espectadores/lectores, ya que está llevado con muy buen ritmo, respetando en todo momento el espíritu de cada personaje e, incluso, manipulando la historia para crear una trama distinta a la vez que respetuosa con los cómics.

La película no sólo es recomendable, sino que creo que más de un espectador volverá a visualizarla, para disfrutar de muchos de los detalles que inundan sus escenas, y que no te da tiempo a asimilar.

Además es de esos pocos filmes que se pueden disfrutar en familia, sin que los mayores se aburran en una película infantil, y sin que los niños se pierdan en detalles que sólo pueden apreciar los mayores. Es un equilibrio perfecto para el disfrute de todas las edades.

¡¡¡VAYAN A VERLA, MIL MILLONES DE MIL NAUFRAGIOS!!! No se arrepentiran.

Los secretos de Tintín (2ª parte)

Posted in VARIAS: TINTIN with tags on Miércoles 26 octubre 2011 by obivalderobi

En un pequeño inciso antes de seguir abordando la obra de Hergé sobre su personaje más famoso, quiero resaltar la relevancia e influencia que aún sigue teniendo la obra “Tintín en el Congo” en nuestros días, en los que parece que la sociedad ha dado de lado a la lectura. Y es que el pasado 30 de septiembre, los gestores de los derechos de Tintín se enfrentaron a una denuncia por racismo en un tribunal belga por apología de la colonización (agradezco a mi amigo BRUNO MARVIZÓN el que me haya hecho llegar esta noticia, la cual pueden leer al completo pulsando este enlace).

Otros detalles que pasan desapercibidos de la edición de los albumes ya analizados son los siguientes:

  • En la primera viñeta de “Tintín en el Congo”, el reportero se despide de un grupo de personas en la estación de tren. En la reedición de la aventura en formato album coloreado, se sustituyen a los dos maquinistas por la pareja DUPONT et DUPOND (Hérnandez y Fernández), los cuales ya cuentan con el favor del público al llegar la reedición. El resto de personas son:Un boy scout (debido a su filiación personal con este movimiento juvenil), varios niños y adultos,

    Quick et Flupke

    dos de los cuales son sus íntimos colaboradores Jacques Van Melkebeke y Edgar P. Jacobs, autor éste último de los personajes de cómic “Blake et Mortimer” y que se encargaría de corregir, dar nuevo formato y colorear los albumes en blanco y negro de Tintín. Junto a ellos también se encuentran Quick y Flupke (otros dos personajes creados por Hergé) y el propio autor.

  • En “Tintín en América” aparece el único personaje real con su apodo sin modificar: Al Capone.
  • Jacobs momificado

    En “Los cigarros del Faraón” Hergé vuelve a utilizar a su amigo, colaborador y responsable del acabado de los albumes Edgar P. Jacobs en uno de los sarcófagos que encuentra Tintín en la sepultura del faraón Kih-Oskh. La momia que está a la derecha de Jacobs aparece como I. E. Roghliff (la palabra jeroglífico en francés). En la viñeta siguiente hay un sarcófago con un tal Carnawall, en referencia a Lord Carnarvon, el científico que supuestamente fue la primera víctima de la maldición de Tutankamon.

  • Henry de Monfraid

    En el mismo album (aunque no aparece su nombre) hace acto de presencia Henry de Monfreid, un famoso aventurero y escritor francés, el cual fue durante una etapa de su vida traficante de armas en el Mar Rojo.

  • Además de Hernández y Fernández, hace su aparición por primera vez ALLAN THOMPSON, al que veremos posteriormente en aventuras como “El cangrejo de las pinzas de oro” o “Vuelo 714 a Sidney”. Esta aparición está realizada para el formato album, ya que en la edición original de “Le petit vingtième” no se ve quien es el capitán del navío.

Para la sexta aventura (diciembre de 1935 a febrero de 1937), Hergé continua sumergiéndose en culturas misteriosas y desconocidas. Y si su última narración había llevado a Tintín de paseo por la remota Asia (India y China), en la siguiente enviará a su joven reportero a indagar un misterio que le hará investigar y conocer las misteriosas tradiciones de las tribus de Sudamérica. Pero Hergé decide aprovechar la acción para ridiculizar un conflicto bélico que acababa de terminar: La Guerra del Chaco.

Entre 1932 y 1935, Paraguay y Bolivia mantuvieron una guerra por controlar el territorio del Chaco Boreal, un territorio árido y despoblado que le abría las puertas a los bolivianos hacia el río Paraguay, vía marítima para acceder al océano Atlántico (Bolivia perdió el acceso al océano Pacífico en la guerra del Pacífico de 1879). Aunque existía la teoría de que ésto no era sino una tapadera para que Bolivia explotase un supuesto yacimiento petrolífero en suelo chaqueño, a través de la Standard Oil (yacimiento inexistente, como se comprobó después).

En “La oreja rota”, Hergé utiliza el episodio de Tintín para ridiculizar el conflicto (en base a la teoría del petroleo) y a los dos países sudamericanos, teniendo conocimiento del mismo a través de la revista satírica ya mencionada Le Crapouillot (ya que no se habla del conflicto en los medios, a nivel general). Pero también usa su narrativa para denunciar el tráfico de armas y a uno de los artífices de la historia real, BASIL ZAHAROFF  (un traficante del que se decía que se lucró vendiendo armamento a ambos bandos, tras motivar él mismo el conflicto), retratándolo de forma físicamente fiel, pero alterando un poco su nombre:

Bazaroff versus Zaharoff

Aunque en la edición de la que véis la viñeta, aparece como Bazaroff, cuando la aventura apareció en el semanal “Le petit vingtième” el 6 de agosto de 1936, su apellido fue escrito como Mazaroff.

Hay que decir que la fuente de información que influenciaba a Hergé (Le Crapouillot) era una revista que se nutría de temas morbosos y reales (pero poco demostrables con fuentes fidedignas) como el tráfico de armas y drogas, los falsificadores de moneda o el poder de las sociedades secretas (hay que recordar que para parte del mundo católico de aquellos años, la francmasonería era un peligro real que había que descubrir y denunciar, y contra el que luchar).

En el aspecto puramente argumental, Hergé mezcla el conflicto bélico del Chaco con la influencia de la sociedad consumista sobre la forma de vida de los aborígenes, representados aquí como la tribu de los arumbayas, nombre ideado por el autor. Y en cuanto a secundarios famosos, veremos por primera vez al General Alcázar y al traidor Pablo (Juan Paolino en la versión original), y, aunque se nombra al general enemigo (Tapioca) no lo llegaremos a ver.

Al final Tintín recupera el fetiche que motiva toda la historia, y los dos personajes que tan sólo querían el fetiche por el diamante de su interior, mueren víctimas de su propia codicia hundiéndose en el mar, para posteriormente verlos llevados en volandas por pequeños demonios con alas de murciélagos y tridentes, final con clara influencia católica. La figura del abad Wallez sigue presente.

Estas son cuatro planchas de una página que acompañaron a la primera edición de la aventura, y que se han perdido posteriormente en el montaje de los albumes.
El 15 de abril de 1937 da comienzo una nueva aventura de Tintín, “La isla negra”. La publicación del personaje sigue sujeta a la aparición del semanario católico, aunque por poco tiempo. En este caso (y siguiendo los parámetros que el autor leía en Le Crapouillot) el asunto que Hergé denuncia (y persigue a través de su personaje) es la existencia de bandas de falsificadores de divisas. Y, haciendo honor al recorrido por el mapa mundi que el reportero está realizando, la acción se situa en Inglaterra, ocasión que aprovecha Hergé para homenajear a un personaje británico: El malvado Müller aparece con el apodo de Mull Pachá, a semejanza del oficial británico John Glubb, líder de la Legión Árabe (ejercito del rey de Jordania) y que se hacía llamar Glubb Pachá. De hecho, la residencia de Müller está en Sussex (Eastdown en el album, Eastbury en el original de 1937), lugar de residencia del británico desde 1956 hasta su muerte.

En cuanto al album, tan solo se puede resaltar la labor de actualización que en él se hace al pasar a formato album, modernizando los uniformes de las personas que aparecen (pilotos de aviación, enfermeras ect.) así como todos los vehículos, ya sean trenes, aviones o coches, los cuales se adaptan a modelos más acordes a la época en que se retoca y redistribuye la aventura.

Al igual que sucedió en el libro anterior con la aparición de Allan Thompson, aquí podemos ver en los albumes actuales la marca de whisky “LOCH LOMOND” en lugar de la denominación genérica de OLD SCOTCH. Estos dos cambios (y algunos más en albumes siguientes) se realizan en las aventuras a posteriori, para, con estos detalles, dar consistencia al conjunto de la obra, creando un halo de continuidad que invita a la complicidad del coleccionista o lector.Al igual que sucedió en las entregas de “La oreja rota”, en esta ocasión hay otras cuatro planchas que pertenecen a la publicación original, que se han perdido a la hora de montar los tomos. Son un excelente tesoro de coleccionistas que ahora podéis descubrir y disfrutar:

CONTINUARÁ

Los secretos de Tintín (1ª parte)

Posted in VARIAS: TINTIN with tags on Lunes 24 octubre 2011 by obivalderobi

Esta semana se estrena la esperada producción de Steven Spielberg y Peter Jackson “Las aventuras de Tintín: El Secreto del Unicornio”, película basada en tres de los libros publicados del personaje (El cangrejo de las pinzas de Oro, El Secreto del Unicornio y El Tesoro de Rackham el Rojo).

A pesar de ser un personaje icónico y reconocible, hay muchas personas que aún no han leido sus aventuras. Es por ello que vamos a dedicar un post para daros a conocer tanto a su autor como las singulares circunstancias que rodean la historia del reportero más famoso (con permiso de Clark Kent).

El 22 de mayo de 1907 nace en Etterbeck (Bélgica) George Prosper Remí, al que el mundo conocerá por su pseudónimo HERGÉ (pseudónimo que obedece a la fonética escrita de sus iniciales invertidas R y G). George sufre en primera persona las penurias de la Primera Guerra Mundial (1914), ya que crece en una Bruselas ocupada por soldados alemanes. Estas experiencias que ocuparán los últimos años de su infancia, le marcarán de forma importante, así como le marcará su educación en un colegio católico (en esa época, la sociedad belga se dividía entre socialistas y católicos) y la pertenencia a los Boys Scouts.

A pesar de ser un ilustrador nato (no tomó clases de dibujo), su pasión frustrada sería la de ser reportero gráfico (lo que hoy podríamos llamar, periodismo de investigación). De ahí que, cuando nace bajo su dirección la revista “Le Petit Vingtième” (El pequeño siglo XX,  suplemento de un periódico ultraconservador, clerical y nacionalista como era el “Le XXème Siècle”), el personaje de Tintín comience sus aventuras como reportero, en clara referencia a la admiración que le embargaba dicha profesión.

La primera aventura publicada fue la de “Tintin en el país de los soviets” (10/01/1929 a 08/05/1930), y en ella se pueden apreciar las muchas connotaciones políticas que suponían trabajar en este tipo de publicación tan politizada. Es un relato antibolchevique que parodía y se ríe de los rusos comunistas y, aunque ya muestra cierto virtuosismo en los lápices y composiciones de escenas, la temática hace que la aventura deje mucho que desear. Tan sólo se puede resaltar socialmente la denuncia de miseria en la situación de los niños rusos, única realidad no distorsionada en el relato (el resto de ideas está extraído de un violento panfleto en forma de libro llamado “Moscú sin velas”, escrito por un antíguo cónsul belga).

Otro detalle interesante es ver como los gags de esta obra inicial serían utilizados posteriormente por el propio Hergé en otras aventuras, en escenas muy similares (el intento de envenenamiento, la caída por la pendiente nevada, la persecución en lancha, el fusilamiento fallido, etc…)

El siguiente periplo llevaría a Tintín de viaje por África, y, más concretamente, por el Congo (hay que recordar que en aquellos años era la gran colonia belga). “TINTIN EN EL CONGO” es el único album en el que podemos leer referencias a la religión católica, debido, en parte, a que este territorio africano era tierra de misiones. Los personajes religiosos que aquí aparecen son blancos y paternalistas, y están motivados por la influencia del abad Wallez (director del periódico “Le XXème Siècle”) sobre Hergé, de manera que podemos apreciar que la auténtica motivación del album no es sino fomentar la vocación colonial, debido a la escasez de mano de obra. No obstante, las referencias sociales y políticas pierden importancia, primando más el carácter abiertamente aventurero del reportero.

No obstante, cuando los albumes de Tintín comenzaron a reeditar estas aventuras, muchas ilustraciones y textos se fueron modificando para intentar extemporizar las aventuras, haciéndolas más universales y atemporales.De esta forma, los imperativos del abad se fueron diluyendo en las posteriores reestructuraciones de la aventura.

La declaración de la ley seca en Estados Unidos y las guerras de clanes mafiosos saltan a primera línea mediante los primeros filmes de cine negro. Estas noticias de actualidad en 1931, junto con la fascinación personal de Hergé por los rascacielos, la mecanización de la era moderna, el jazz, la velocidad y el atractivo indómito hacia los indios americanos, hacen que Tintín viva su siguiente aventura: “TINTIN EN AMERICA”.

Ésta es una América un tanto sui generis, debido a que las fuentes informativas del autor eran los western, las comedias cómicas americanas y un subjetivo libro en concreto, ESCENAS DE LA VIDA FUTURA, del autor francés George Duhamel, el cual relata el viaje personal del autor realizado en 1929 por los Estados Unidos. También tomo datos de la revista satírica “El Mortero” (Le Crapouillot), de la cual se hace lector.

El album hace un retrato caricaturesco de la nación americana, distorsionada por la subjetividad de sus fuentes, pero que da pie a un sinfín de aventuras dispares para Tintín. Éste se enfrenta a Al Capone, lucha contra contrabandistas, saboteadores y secuestradores, se transforma en cowboy, realiza persecuciones en tren e, incluso, realiza un minialegato a favor de los indios, en forma de denuncia del abuso del hombre blanco sobre los derechos de los indígenas.

No obstante, hubo ciertas distensiones con el abad Wallez a la hora de publicar la aventura, debido a que para el religioso, América era el país del dinero, la corrupción, el protestantismo y la francmasonería, y no quería despertar en la juventud motivación alguna para que éstos ansiasen el modo de vida americano.

Como curiosidad del album, es la primera vez que aparece un personaje de aires aristocráticos, al cual no tardaremos en ver y que hará pasar a nuestro reportero por momentos extremos: RASTAPOPOULOS.La siguiente aventura fue publicada entre 1932 y 1935, y lleva a nuestro querido reportero de viaje por Asia, en un viaje que comenzará en la India y terminará en Shangai (Japón). Aunque se publicaron como aventuras independientes, la lectura de ambas historias es correlativa en cuanto a personajes secundarios, y las tramas, iniciadas en “LOS CIGARROS DEL FARAÓN”, terminarán cerrándose en “EL LOTO AZUL”. El motor de estas aventuras gira en torno al tráfico de opio, y aquí volveremos a ver el rostro del enemigo narigudo de Tintín.

El contexto de “LOS CIGARROS DEL FARAÓN está muy influenciado por la ola de pasión hacia los misterios de Egipto, impulsada por el descubrimiento de la tumba de Tutankamon en 1922, o el de la necrópolis de la ciudad de Tanis en 1930, los cuales desatan una serie de eventos que colapsarán en estos años las noticias científicas.

Y es en este periplo donde aparecen por primera vez algunos de los grande amigos de Tintín: el Señor Oliveira da Figueira, un rechoncho y simpático charlatán dedicado a la venta de artículos de todo tipo y los gemelos Hernández y Fernández (Dupont et Dupond en su concepción original belga), investigadores policiales muy particulares que se harán pronto del favor del público por sus tronchantes meteduras de pata.

Otra curiosidad sobre esta historia es la supresión de parte de la aventura original al remontarla y retocarla para el album. Seis planchas con parte de la acción que no convencieron a Hergé para que continuasen formando parte de la trama. A continuación podéis ver dichas páginas. Las primeras narran una acción que se situaría entre las últimas viñetas de la página 53 del album actual (curiosamente, las dos acciones en las que Tintín se tiene que enfrentar a serpientes cobra):

Las tres siguientes irían situadas entre las últimas viñetas de lapágina 57 del album actual:

Para el siguiente relato (sus aventuras en “Le petit vingtième” ya son famosas), el periódico anuncia a bombo y platillo que el personaje viajará a Shangai. Entonces, Hergé decide recopilar datos de fuentes más fidedignas para esta aventura, y entra en contacto con un estudiante chino llamado TCHANG TCHON YEN. Esta relación no será puntual, sino que transformará la forma de ver el mundo que tiene Hergé. Tanto es así, que la persona real se transforma en personaje y se convierte en el mejor amigo de Tintín (reflejando la amistad real que Tchang y Hergé han entablado), con el cual dialogará sobre lo absurdo de ciertos tópicos que europeos y asiáticos tienen los unos sobre los otros, en el encuentro entre ambos personajes.

El verdadero rostro de la tragedia sobre la invasión de Manchuria, por parte de Japón, y la posterior invasión de todo el territorio norte de China en 1933 es motivo para que Hergé (tras la influencia del contacto con Tchang) quiera documentarse más a fondo sobre la cuestión Chino-Japonesa, evitando conformarse con las imágenes estereotipadas que llegan a través de los noticieros.

El compromiso de Hergé en este album provocará las quejas de la embajada de Japón: Tal es la influencia social del personaje y sus aventuras, cinco años después de su creación.

En cuanto al nivel creativo y gráfico de Hergé, en este album da un salto cualitativo. Las composiciones son más completas, los escenarios más trabajados y los personajes menos caricaturescos que en sus inicios. Y esto se nota tanto en el tiempo de ejecución como en el respeto hacia los dibujos originales a la hora de la recomposición de la aventura en forma de tomo.

Plancha original de 1934 junto a su redistribución viñetística para la composición del album actual

También se eliminó en esta historia una secuencia cómica al reestructurarlo para el formato album, concretamente estas dos planchas de septiembre de 1935:

CONTINUARÁ…