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The Wasp

Posted in ARTÍCULOS on Jueves 7 febrero 2019 by obivalderobi

Años antes que Stan Lee, Ernie Hart y Jack Kirby creasen al personaje de Janet Van Dyne y le dieran el apodo de La Avispa (The Wasp), ya existió un personaje enmascarado con dicho sobrenombre.

Apareció en el número uno de la revista Silver Streak Comics, publicada por Your Guide Publications, Inc., el cual salió a la venta el 20 de noviembre de 1939. Dicho personaje fue creado por Arthur Pinajian (bajo el pseudónimo de Jay Fletcher) y era un investigador ataviado con traje de chaqueta, sombrero, capa y antifaz, denotando su influencia de personajes famosos de aquella época como La Sombra (y con un aspecto que nos recuerda a la creación por excelencia de Will Eisner, The Spirit, que no debutaría hasta el 2 de junio de 1940).


Breve sinopsis del personaje: Burton Slade es un reportero de prensa, el cual, hastiado de la creciente ola de crímenes, opta por vestirse con una capa y un antifaz para combatir en secreto contra la delincuencia. Al darse cuenta del parecido de su capa con las alas de los insectos, Slade decide usar el nombre en clave “la Avispa”.

Al margen del personaje, el número nos ofrece una curiosidad interesante como es el anuncio que se puede leer en sus últimas páginas, la promoción de otro comic-book que ya estaba en los kioscos desde el 13 de octubre de ese año de 1939, que no es otro que el Marvel Mystery Comics #2, publicación de Timely Cómics que en su número uno apareció con el nombre de Marvel Comics y que añadió el “Mystery” en el título a partir de ese segundo item. Este es, como sabéis, el famoso comic-book que vio nacer a La Antorcha Humana y al príncipe Namor y que terminaría por convertirse en la Marvel Comics de hoy día.

¿Pertenecían ambas publicaciones a la misma distribuidora? ¿Tenía Martin Goodman vínculos económicos con “Your Guide Publications”? Cuestiones a investigar.

Curiosamente, a partir de su tercer número, Silver Streak Comics pasó a ser publicada por otra editorial, Leav Gleason Publications, la cual, en su número seis (a la venta el 1 de julio de 1940) nos presentaba a otro personaje cuyo sobrenombre nos sonará tremendamente… DAREDEVIL (y al que ya dediqué un post aquí https://obivalderobi.com/2015/04/06/here-came-daredevil-el-daredevil-de-1940/).

El primer crossover

Posted in ARTÍCULOS on Jueves 10 enero 2019 by obivalderobi

Los comic-books iniciales eran revistas que contenían historias cortas y autoconclusivas de diferentes personajes que eran ejecutadas por varios autores, no siempre identificando la autoría de las mismas.

Así, por ejemplo, la archiconocida colección que vio nacer a Superman (Action Comics) ofrecía también historias de otros personajes tales como el mago Zatara, las aventuras de Marco Polo o el vaquero Chuck Dawson.

A remolque de este formato, ve la luz, en octubre de 1939, el Marvel Comics #1, en el que descubrimos a personajes tan interesantes como The Human Torch de Carl Burgos, The Angel (Paul Gustavson), The Submariner de Bill Everett o Ka-Zar (Bob Byrd).

Sin embargo, en el número que continuaba la colección, este cómic-book cambia su título de cabecera, incluyendo la palabra Mystery, convirtiéndose en adelante en ‘Marvel Mystery Comics’ (debido a que su dueño Martín Goodman pensaba que la palabra misterio atraería más compradores hacia su publicación). Y no fue el único cambio, ya que, en su interior, hubo un personaje que comienza a vivir sus aventuras haciendo referencia a la vivida en la entrega anterior.

Es Bill Everett quien decide comenzar cada historia del príncipe Namor con una referencia a la última aventura a partir del número 3, en un preludio a los “Previously in…” de las series de TV (Este hecho significativo tiene lugar en tal número debido a que la historia contenida en el 1 fue una reedición de las aventuras del Submariner que fueron publicadas en las cuatro revistas gratuitas que precedieron al MC#1, conocidas como ‘Motion Picture Funnies Weekly’). De esta manera, aunque el Atlante vivía sus aventuras de forma autoconclusiva en cada entrega, Everett fue creando un sentido de continuidad que hacía presa del lector, envolviéndolo en el espíritu de serial radiofónico de la época, y creando la sensación de historia-río que daba peso al discurrir de los eventos.

Por el contrario, Carl Burgos se ceñía a la aventura unitaria e independiente en cada entrega de La Antorcha Humana (que, recordemos, era la historia que iniciaba la revista). Y esto fue perpetuándose mes a mes, hasta llegar a la séptima entrega, con fecha de portada mayo de 1940. Al final de esta historia, un policía informa a Jim Hammond (identidad del héroe) de los altercados que están teniendo lugar en Nueva York de la mano de Namor, a lo que responde el protagonista flamígero en la última viñeta: “Sub-Mariner? Who os the Sub-Mariner?”

En la aventura de Namor de ese mismo cómic, se repite la jugada a la inversa, siendo Betty Dean (el interés romántico del Atlante) quién habla al príncipe submarino sobre la existencia de la Antorcha Humana.

El encuentro de ambos personajes y la consecuente continuación de la historia se traslada al Marvel Mystery Comics #8 (junio 1940), comenzando la trama en la historia de Namor y continuando en la de La Antorcha. En este número cada historia cuenta cómo cada personaje llega hasta el enfrentamiento contra el otro, siendo el cómic de la lucha entre ambos el número 9 (julio 1940), cuya resolución final se publica al mes siguiente, en el número 10, en una página inicial donde el lector descubre cómo acaba el asunto entre ambos héroes, para, a continuación, volver a vivir tanto Namor como La Antorcha, historias unitarias e independientes.

Esta decisión editorial sin precedentes dio lugar a que la acción fuese continuando de la aventura realizada por Burgos en La Antorcha Humana, a la ejecutada por Everett para su creación. Y, aunque ambas aventuras eran publicadas dentro del mismo comic-book, fue el detonante previo a la conocida continuidad que llegó a instaurarse en las publicaciones de super héroes. Meses más tarde, otra compañía conocida como National Periodical y bajo el mandato editorial de Gardner Fox, decidió reunir a algunos de sus héroes en una sola agrupación llamada Society Justice of America, dando origen al universo compartido de los personajes de DC.

¿Motivó la decisión de Goodman la reunión de los héroes de la competencia? Es más que probable, ya que hay evidencias de que unos y otros probaban formatos exitosos de otras compañías. Sirva como ejemplo otro hecho menor: en mayo de 1940 DC pone a la venta el número uno de la colección ‘Crack Comics’ con el personaje MOLLY THE MODEL, que se convirtió en la historia recurrente principal de la publicación hasta entrados los 50; cinco años después (1945) aparece bajo el sello Timely (antigua Marvel) la colección MILLIE THE MODEL.

Batallas que se perpetuaron en el tiempo, siendo el mayor exponente el caso CAPITÁN MARVEL, al que otro día dedicaré un post.

Curiosidades Marvel

Posted in ARTÍCULOS, GOLDEN AGE, TIMELY - ATLAS on Lunes 15 octubre 2018 by obivalderobi

El dueño y editor de la Timely Comics, Martin Goodman, era un auténtico superviviente del medio, el cual no tenía escrúpulos a la hora de tomarle el pulso a lo que hacía triunfar a otras publicaciones y mimetizarlo en sus revistas.

De hecho, Timely era tan sólo otra de sus múltiples editoriales, la cual fue trampolín de pruebas para la nueva demanda de jóvenes y pequeños, impulsada por el éxito y la tendencia que la National (Detective Comics) y su Superman estaban marcando.

Hombre entregado a la labor de rentabilizar al máximo sus empresas a base de explotar una y otra vez sus fondos artísticos (bajo su sello Red Circule Magazine se dedicaba a reimprimir viejas historias pulp en sus nuevas cabeceras), nunca dejaba que sus ideas dejasen de ser productivas.

Muestra de este ímpetu son la reconversión de su trademark de 1938 RED CIRCLE MAGAZINE en lo que sería a finales de los cincuenta el primer logo de MARVEL COMIC, siendo aún la editorial Atlas Comics.

Así mismo, la palabra Marvel no la utilizó por primera vez en su MARVEL COMIC #1 de octubre de 1939, sino que ya lo había usado anteriormente en otra de sus empresas de publicaciones pulp, más concretamente, en el magazine editado por Postal Publications en agosto de 1938 MARVEL SCIENCE STORIES #1.

Tampoco deja de ser curioso que el término TIMELY (nombre originario de la Marvel) apareciese en el número cuatro de MARVEL SCIENCE STORIES #4 (abril-mayo 1939) debido a que el editor de Postal Publications, Robert O. Erisman encabezó con tal palabra la carta que un fan de la ciencia ficción y, posteriormente, autor del género (Donald A. Wollheim) había dirigido a la revista, comparando la historia aparecida en el número 3 “The Weather Adjudicator” con el problema ambiental que sufría Europa en esa época.

Curiosidades históricas de los orígenes de Marvel Cómics.

Cómic versus Cine

Posted in ARTÍCULOS, CINE y TELEVISION, CRÍTICAS DE CINE on Viernes 5 octubre 2018 by obivalderobi

Cada vez noto mayor ilusión hacia los estrenos cinematográficos y televisivos de los superhéroes de Marvel y DC que hacía las novedades mensuales en los cómics.

No sé vosotros, pero en mi círculo comiquero cada vez son más frecuentes las preguntas sobre si se ha visto la última serie de Netflix que sobre tu opinión sobre la última macrosaga o el último “Hot artist”. Y es que los aficionados al cómic hemos pasado de ser un subsector denostable de la sociedad, a ver cómo nuestro hobbie se ha convertido en una moda y un elemento genérico. Hoy se puede encontrar merchandising de las grandes editoriales y sus personajes en cualquier franquicia, ya sea de moda, de distribución alimenticia o del sector de la restauración, cuando antes, cualquier producto de la marca Marvel o DC no pasaba de ser un reducto de alto precio y corta tirada, creado para satisfacer el ansia de algunos adolescentes hormonados.

Y el precio que los aficionados estamos pagando por vivir esta etapa dorada del cómic en nuestra sociedad es alto. Si bien, al principio, era gratificante ver cómo los que menospreciaban tu afición, poco a poco iban sucumbiendo a ella, no es menos frustrante que ahora, a la vuelta de una década, los nuevos “catedráticos marvelitas” nacidos al abrigo de películas y series, quieran darte lecciones sobre esos personajes con los que llevas conviviendo toda tu vida.

Y si esto no fuese suficientemente desalentador, además los lectores tenemos que ir a remolque de lo que suceda en las pantallas, viendo como las adaptaciones y “licencias” de dichos personajes en el celuloide terminan por incidir y transformar el contexto de los cómics, siempre con el anhelo editorial de que “el espectador pueda encontrar en las colecciones aquello que le es familiar del cine”.

Incluso nosotros mismos, los lectores, sucumbimos a esta moda, estando más entusiasmados con las adaptaciones televisivas y cinematográficas de nuestros personajes que de lo que sucede en el producto originario, el cómic.

¿Es que nos hemos cansado ya de las tramas o los autores? ¿Es que tantos años de aventuras nos han vuelto excépticos o excesivamente exigentes? ¿Nos hemos creado expectativas tan altas que no es posible que los autores actuales puedan alcanzarlas?

Es posible que algo de todo esto pueda subyacer en el ánimo del lector, pero creo que hay un motivo más poderoso para toda esta reacción generalizada, al margen de las razones anteriores, y ese motivo, desde mi punto de vista, es la fascinación por lo novedoso.

No importa si te enganchaste a los cómics en los setenta, en los ochenta o en los noventa, cada lector te podrá hablar con nostalgia de sus primeros cómics y de esa sensación de descubrir un mundo vasto y profundo de interrelaciones y personajes, pero sobre todo, de esa sensación de fascinación ante lo nuevo. Nuestros primeros cómics nos descubrían historias distintas y personajes diferentes a todo lo que estabas acostumbrado a leer, y esa sensación nos marcó a fuego y nos hizo enamorarnos de unos seres ficticios que nos han acompañado a lo largo de nuestra vida como lectores. Y, al cabo de los años, es esa sensación la que hemos perdido leyendo nuestras colecciones. Hemos visto a nuestros ídolos en tantas historias variadas y tramas distintas y enrevesadas, que nos hemos transformado en un seguidor inconformista, porque A) si el autor no respeta los cánones que cada léctor piensa que ha de seguir el personaje, nos quejamos, pero B) si el autor se guía por cánones estipulados en los miles de correos enviados por los fans, nos quejamos de que el autor no hace más que repetir lo que ya se ha hecho con la colección.

Sin embargo, el cambio de medio y la adaptación a otro formato (la pantalla), con producciones cuidadas ha vuelto a traer aquella sensación de estupor ante lo nuevo que nuestros primeros cómics nos produjeron. Y este es, creo, el quiz de la cuestión.

No obstante (y hablo por mí mismo) existe aún el lector que se queja de las “licencias” que los guionistas del celuloide se toman para adaptar personajes e historias al nuevo medio, queriendo ver en la pantalla un retrato fiel de lo que su mente estipula como “canónico e intocable”, pero, a su vez, se queja de que ya hay pocos cómics que le atraigan.

¿Es posible disfrutar de ambos medios sin renunciar a las buenas historias disfrutadas en el pasado? Estoy convencido que sí. Otra cosa es que esa patología mental llamada “continuidad enfermiza y compulsiva” te lo permita. De hecho, alguna vez me he preguntado: “¿Qué sentimientos albergaron aquellos lectores de “Action Comics” que conocieron a un Superman “que saltaba más alto que un rascacielos”, cuando lo vieron volar en la televisión? ¿Fue frustrante para los seguidores del “Tarzán” de Harold Foster ver a Johnny Weissmüller lanzar aquel horripilante alarido?

Está claro que “tiempos pasados, nunca fueron mejores”.

The Clone Wars

Posted in ARTÍCULOS on Miércoles 5 septiembre 2018 by obivalderobi
"Un plan es tan bueno como aquellos que ven a través de él" The Clone Wars S1E4
 

The Clone Wars

Posted in ARTÍCULOS on Martes 4 septiembre 2018 by obivalderobi

“Fácil es el camino a la sabiduría para aquellos que no están cegados por ellos mismos.” The Clone Wars S1E3

The Clone Wars

Posted in ARTÍCULOS on Martes 4 septiembre 2018 by obivalderobi

“La creencia no es una cuestión de elección, sino de convicción” The Clone Wars S.1 E.2