¿Sabías que…

Posted in ARTÍCULOS on Lunes 30 enero 2017 by obivalderobi

… El Amazing Spider-man #121 (la muerte de Gwen Stacy) y el #122 (la “muerte” del Duende Verde) salieron a la venta en Estados Unidos UN MARTES TRECE? (13 de febrero y 13 de marzo de 1973).

Ya sé que el día nefasto para los americanos no es el martes, sino el viernes 13, pero no deja de ser curioso para el aficionado español (el cual teme el nefasto “martes trece”) una curiosa coincidencia.

La “muerte” de los omnigold.

Posted in ARTÍCULOS on Viernes 27 enero 2017 by obivalderobi


Uno de los grandes retos del lector y/o coleccionista de cómics es preservar sus ejemplares a lo largo de los años, para poder disfrutar el máximo tiempo posible de dichos números.

En el discurrir de la historia de los tebeos en España han sido muchos los formatos que han pasado por las manos de los cientos de miles de lectores que disfrutaron de décadas de aventuras de sus personajes preferidos. Desde el estilo apaisado en papel de prensa en el que se leían en los años cincuenta aventuras de colecciones como “Hazañas bélicas” 

Formato apaisado típico de la década de los 50

o “Roberto, Alcázar y Pedrín”, pasando por las publicaciones en grapas de diversas series o las legendarias “novelitas” pertenecientes al volumen uno de la editorial Vértice, los formatos de edición han ido evolucionando con el tiempo, en parte innovando con respecto a ediciones internacionales (Bibliotecas Marvel) y en parte trasladando otros ya estandarizados (el de novela gráfica, por ejemplo).

Centrándonos en el mercado superheróico (donde el tebeo pasa de ser un elemento de distracción pasajero a artículo preciado de colección), la selección de un formato ideal para el lector se convierte en un caro ejercicio que le obliga a renovar sus colecciones a medida que las nuevas reediciones de las antiguas series van saliendo a la venta.

Para el aficionado Marvel español en concreto, las reediciones comenzaron en los setenta, cuando Vértice (ante la escasez de nuevos materiales que editar) decidió volver a publicar las mismas aventuras que se leyeron adaptadas a formato novela de lomo encolado en el volumen uno, transformados en formato cómic americano cosido por grapas centrales (lo que sería el volumen tres). Estos cómics eran en blanco y negro hasta finales de los setenta, y ya en sus últimos números editados, lanzaron el formato grapa pero a color.

Volumen 3 de Vértice, con los episodios a color

Durante los ochenta el formato de grapa a color sería el utilizado por Surco y Bruguera, además de serlo por Forum en sus inicios. Pero mientras Surco y Forum optaron por publicar material inédito, Bruguera publicó el 90% de su fondo Marvel sobre ediciones de números publicados anteriormente por Vértice (recortando viñetas y páginas y con traducciones terribles y reinterpretativas, creando diálogos distintos a lo publicado en U.S.A.).

No es hasta principios de los noventa que Planeta (desde su división de cómics conocida vulgarmente como Forum) comienza a publicar formatos de reedición de mayor número de páginas y en lomo cosido, agrupando sagas legendarias de las distintas colecciones. Fueron las cabeceras “Obras maestras” y “Orígenes Marvel” las que abrieron el camino a formatos desconocidos que ilusionaron al aficionado, y donde comenzó el terrible vicio de conservar, en mejores formatos, las etapas memorables de cada colección (hay que recordar que, por ejemplo, el “Born again” de Daredevil se publicó inicialmente como complemento de Spider-man).

Colección “Obras maestras” de Comics Forum (editorial Planeta de Agostini)

 A día de hoy, el formato más alabado por la mayoría de los usuarios de tiendas especializadas es el conocido como OMNIGOLD, que es un tomo con gran cantidad de páginas (de 400 a 800), editado en tapa dura, y con el que el aficionado completista y/o coleccionista puede agrupar gran cantidad de cómics americanos a un coste proporcionalmente económico (en cuanto al precio unitario de cada número contenido en el tomo).

Otra de las ventajas que argumentan sus numerosos seguidores es la estética al figurar en la estantería dichos tomos (en cuanto a uniformidad y alineación), así como la solidez de la edición o el contenido de extras y artículos aclaratorios en el mismo.

Estantería con formato Omnigold

Y no deja de ser cierto que la faceta coleccionista que habita en cada lector está satisfecha con estas características novedosas. Sin embargo este mismo formato posee unas debilidades que pueden convertirlo en una edición no deseada por la faceta lectora-compulsiva del comprador.

Uno de los principales inconvenientes de los omnigold es el peso: Al contener tal cantidad de páginas, el manejo de uno de estos tomos convierte el ejercicio de su lectura en imposible si se quiere leer acostado en la cama, o en una sesión de halterofilia en la que, habitualmente, podemos sufrir ciertas molestias en los brazos al mantener suspendido el libro durante un periodo largo de tiempo (40 minutos, por ejemplo), un problema que no se puede solucionar con un atril o apoyando el tomo en una mesa debido a que su gran número de páginas hace inviable el poder abrirlo de par en par.

Este último detalle me da pie para comentar uno de los clavos en el ataud del formato: El temido “clac”.

Efecto físico de un “clac” en un omnigold del Capitán América

El “clac” es el sonido que cualquier comprador de estos formatos teme, y es el producido cuando se intenta abrir en exceso el omnigold y se rompe uno de los encolados que unen las agrupaciones de páginas de su interior, emitiendo el temido crujido.

Lo más sencillo sería decidir no aperturar en exceso el tomo durante su lectura. Sin embargo, dependiendo de las aventuras contenidas y reeditadas, esta decisión puede ser inviable si se quieren disfrutar de ciertas “splash pages” (páginas completas o dobles) o ciertos bocadillos alojados cerca del margen que corre cerca del lomo.

Ese “clac” se suele reflejar físicamente en una irregularidad en la zona de adherencia y cosido junto a lomo y en una apertura forzada en esa zona del omnigold cada vez que se vuelva a abrir por esa página, quedando “herido” el tomo de por vida.

Otra de las consecuencias del peso del formato es el efecto de la gravedad sobre las páginas centrales. Debido a la cantidad de páginas contenidas en este tipo de formatos, el grupo de páginas centrales que no se pueden beneficiar de la sujeción de las tapas y que deben “gravitar” todo el tiempo que permanecen en las estanterías, tienden a descolgarse, creando el efecto “U” 

Efecto “U” de las páginas centrales de un libro de más de 500 páginas, después de varios años en una estantería

que hemos visto en muchos libros. Aún siendo una consecuencia que no aparece hasta pasado bastante tiempo (por lo que es posible que aún no la haya sufrido ningún lector, debido a lo reciente del formato), es otra característica negativa anotada en el debe del omnigold.

La última debilidad del formato reside en su lomo y es otro defecto que aparecerá en el futuro de aquel comprador que decida releer y usar el tomo con cierta asiduidad. 

Tomo omnigold en el que se aprecia la debilidad en la unión del canto del tomo con la portada

El lateral se compone de un lomo de cartón que no está unido al lomo de costura de las páginas y que se encuentra adherido a las tapas de cubiertas por la propia lamina de impresión de dichas tapas. Esta unión es débil, para facilitar la apertura del tomo, y, con el paso del tiempo, la lámina se vuelve quebradiza, pierde elasticidad, y termina por partirse, separándose del tomo y dejando el lateral sin protección. 

Ejemplo de libro de más de 500 páginas que ha perdido su “lomo” o “canto” debido a su uso cotidiano

Es un efecto que conocemos de ediciones como los Superhumor, los Asterix o los Tintín, los cuales, a base de muchas relecturas y aperturas terminaban por perder el “canto” donde aparecía el título del tomo.

Evidentemente, la solución a dos de estos tres aspectos negativos del formato pasa por leerlos lo mínimo posible, para preservarlos de abrirlos en demasía. Y, posiblemente, sea ésta una solución que muchos compradores pongan en práctica, debido, sobre todo, a que las aventuras contenidas en dichos tomos son historias muy leídas y archiconocidas por sus adquisidores, los cuales las han disfrutado mil veces en otros formatos anteriores. Son los que yo denomino los coleccionistas completistas, es decir, lectores veteranos con solvencia económica que buscan ediciones con el máximo número de cómics americanos incluidos en un tomo, con buena rotulación, papel, color digitalizado y traducción, en un formato sólido que viste mucho en la “comicteca”.

Sin embargo, yo, como lector empedernido que soy, no puedo acumular tomos con el simple objetivo de “vestir un estante para que quede bonito”. Los cómics son un entretenimiento que se disfruta al leerlos y así cumplen su función y para mí, que he leído, leo y leeré mi “tebeoteca” antes, ahora y en el futuro, el formato omnigold se me antoja incómodo y frágil. ¿Y por qué tengo algunos? Por la sencilla razón que hay números y colecciones que sólo han sido publicados en este formato en español.

Una vez analizados los pormenores del omnigold y expresada mi opinión (absolutamente subjetiva) sobre su utilidad, no puedo sino reconocer que, para aquellos aficionados a Marvel que quieran tener etapas completas de ciertos personajes en una edición cuasi definitiva, es una buena elección su adquisición.

Para mí, el mejor formato sigue siendo la grapa (siempre y cuando no mezclen colecciones en la misma), seguido muy de cerca por el formato que ECC está utilizando en su edición de ASTRO CITY, un libro de tapa dura, de unas 120-200 páginas con un contenido de unos seis a diez cómics americanos.

¿Y el tuyo? ¿Cual es tu formato ideal?

Top 10 (ventas U.S.A. diciembre 2016)

Posted in ARTÍCULOS, DC VS. MARVEL, TOP TEN on Domingo 15 enero 2017 by obivalderobi

Las ventas estimadas del pasado mes de diciembre, ofrecidas por la distribuidora Diamond, las encabezaron los siguientes números y colecciones: Sigue leyendo

Tal día como hoy…

Posted in CINE y TELEVISION, Tal día como hoy... on Sábado 14 enero 2017 by obivalderobi

… en 1972 partía desde la Tierra la nave espacial con Taylor, Dodge, Stewart y Landon en un viaje hacia lo desconocido, que los llevaría hasta un planeta dominado por monos.

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Durante la grabación de la bitácora de viaje, el Coronel Taylor comenta que “en una hora, hará seis meses que partimos”, marcando el reloj del “Tiempo en la nave” (Ship time) la fecha del 14 de julio, por lo que el despegue tuvo lugar tal día como hoy.

Aun esperamos su regreso.

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De izquierda a derecha: Dodge, Taylor, Stewart y Landon

Tal día como hoy…

Posted in Tal día como hoy... on Miércoles 11 enero 2017 by obivalderobi

… En el año 1935 se puso a la venta el número 1 de la revista NEW FUN, con fecha de portada de febrero de dicho año, la cual se considera la primera publicación de DC comics.

Los “grupúsculos inmovilistas” de Julián Clemente

Posted in ARTÍCULOS on Lunes 9 enero 2017 by obivalderobi

1tienda69Como cada primer jueves de mes, en el de la semana pasada cumplí con el rito de pasar por mi tienda especializada para adquirir las novedades mensuales, charlar con los congregados en dicho “antro” y pasar un buen rato debatiendo en torno a la afición que compartimos, la pasión por el comic-book. Lo malo de enero es que, antes de poder lanzarme a leer como un poseso todas las novedades adquiridas, tengo que ir alternando el tiempo de lectura con el material “acumulado” que los Reyes Magos han sido tan magnánimos de dejarme, por lo que hay ciertas revistas de las que tuve que postergar su lectura y disfrute hasta hoy.

Dentro de las novedades no podía faltar la revista MARVEL AGE que publica Panini desde hace más de un año, donde nos cuentan y avanzan todo lo que está por venir, incluyendo entre sus artículos entrevistas a los autores que se van a hacer cargo de (o están desarrollando) las tramas de nuestros personajes preferidos (se echa en falta algo similar por parte de la editora de “la competencia”, ECC COMICS).

Lo cierto es que hasta hoy no he leído el contenido de dicha revista, encontrándome, para mi sorpresa, un artículo (¿editorial?) en la primera página (se llama “Dentro del Bullpen”), firmado por Julián Clemente, director de la misma, al que todos conocemos de sobra por su labor de investigación y sus artículos en torno al Universo Marvel. Y digo sorpresa, porque me han chocado enormemente ciertos comentarios de dicho autor en el citado artículo.

El texto en sí habla sobre las nuevas colecciones de nuevos personajes que Marvel está lanzando al mercado sobre personajes “étnicos”, con más o menos aceptación (y, más adelante, documentaré este “más o menos”), y que Panini está publicando en español.

De esta forma, Julián Clemente comenta que Marvel ha iniciado un “viaje sobre territorio no cartografiado” con los nuevos autores y los nuevos personajes, tales como Miles Morales (Spider-man Ultimate), Kamala Khan (la nueva Ms. Marvel), Amadeus Cho (el nuevo Hulk), Laura Kinney (la nueva Lobezno, Lobezna en español aunque en inglés siga conservando el nombre de su sucesor, Wolverine), Jane Foster (la nueva Thor), Sam Wilson (el enésimo Capitán América), Carol Danvers (la nueva Capitana Marvel), Lunella Lafayette (la nueva jinete del Dinosaurio Diabólico, obra de Kirby) o Riri Williams (la nueva Iron Man… o Iron Woman).

Hasta aquí, todo se puede considerar normal, sobre todo suponiendo que la revista debe de tener, como objetivo prioritario, incentivar las ventas de las colecciones que Panini pone a la venta (aunque lo de territorio no cartografiado referido a nuevos autores me parece cuando menos simpático, ya que Marvel lleva toda su historia dando paso a autores de los que no se sabía nada anteriormente a su ingreso en la editorial, y arriesgando con productos nuevos, viniéndome a la memoria el Nuevo Universo de Star Brand, por ejemplo). No hay que olvidar tampoco que la revista es gratuita, por lo que es un esfuerzo que la editorial realiza y que hay que agradecer, pero que la gratuidad lleva implicita un objetivo potencial de motivar el interés en los lectores, para así aumentar las ventas.

Volviendo al artículo, Julián Clemente hace hincapié en la idea de que la diversidad cultural y de minorías está más presente que nunca en los cómics de Marvel, idea que es bastante acertada, innovadora e interesante, aunque no hay que olvidar que Marvel no lo hace por solidaridad o por llamar la atención sobre esos grupos, sino por abarcar más círculos de lectores potenciales, porque, no nos olvidemos, Marvel es, antes que nada, UNA EMPRESA.

La falta de tacto y (creo) que de visión comercial, por su parte (como elemento visible de Panini), viene más adelante, cuando TEORIZA sobre los lectores.

En primer lugar, comenta que “Entre los lectores veteranos, LA INMENSA MAYORÍA reacciona con interés y excitación, porque, hoy más que nunca no sabemos lo que ocurrirá en el siguiente número”, para después apostillar que “existen GRUPÚSCULOS INMOVILISTAS que se sienten atacados con estos cambios, y en ciertas ocasiones manifiestan su oposición con lamentables comportamientos impropios de aficionados al cómics, y que encierran discursos xenófobos, machistas y clasistas.”

Además, hay un comentario posterior en el que tilda de DESCEREBRADOS aquellos a los que no les gustan estos cambios. Y, de forma más subliminal, el chiste que aparece al pie del artículo (realizado por Juan Carlos Bonache, un autor que me suele divertir bastante con sus tiras cómicas, por lo conseguidas que están) parece ahondar en la idea de que en series “jóvenes” no entran “vejestorios“, marcando de forma humorística la división realizada por Clemente en el texto del artículo.

No voy a defender aquí ninguna reacción que sea manifestada en tono despectivo, hiriente o maleducado por nadie, en ningún aspecto de nuestra vida o sociedad. Pero la idea que destila el comentario de Clemente es que los veteranos “güais” van a comprar estas series nuevas, por el simple hecho de que estén escritas y/o dibujadas por autores de otras etnias o grupos culturales/religiosos, mientras que los que se oponen a comprarlos son xenófobos encubiertos, machistas ocultos y clasistas anónimos.

Y, llegados a este punto, me gustaría explicar un punto de vista que quizás no haya tenido en cuenta Julián Clemente, y que recoge el sentir de bastantes lectores (no voy a hablar de mayorías, y menos inmensas) y a aportar algunos datos.

Nos parece estupendo (y voy a hablar por boca de muchos amigos míos aficionados al medio y por la mía propia) que salgan nuevas series y nuevos personajes, si, con ello, se consigue que nuevos lectores se acerquen a las tiendas dispuestos a consumir cómics y ayudar a que la industria siga adelante, para goce y disfrute de todos los aficionados. ¿Que los nuevos personajes son musulmanes, homosexuales, latinos, afroamericanos o gitanos? No creo que haya mucha gente que se oponga a esto (sobre todo, cuando es tan fácil cómo que cada uno compre lo que le guste).

¿Donde radica el problema y la queja? Pues simple y llanamente en que, la editorial, por el motivo de mantener ciertos derechos sobre nombres de personajes, los transformen de forma irreconocible para el lector QUE HA ESTADO UNA VIDA ENTERA APORTANDO SU GRANITO DE ARENA PARA LEER AVENTURAS DE SU PERSONAJE PREFERIDO.  Para algunos lectores, es importante poder seguir leyendo y reconociendo al personaje cuando compra el cómic, porque el personaje supone algo más que un entretenimiento, ya que, durante muchos años, se ha establecido un vínculo con el ente de ficción que hace que lo sientas como algo tuyo, como si de un hermano o amigo íntimo se tratase. No se critica a Kamala Khan por el hecho de ser musulmana (cosa que sería intransgencia religiosa), se critica que Ms. MARVEL no sea CAROL DANVERS (el personaje para el que se creó dicho nombre), o que al comprar un cómics de SPIDER-MAN no veamos en sus páginas a Peter Parker, sino a un chaval latino y afroamericano llamado Miles Morales.

¿Son buenas historias las que se están haciendo con los personajes? Ahí entran los gustos de cada uno, y, quien le guste su lectura la comprará (yo, personalmente, sigo a ambos personajes, ya que me parecen bastante frescas sus temáticas y aportan un elenco de secundarios muy rico, a la vez que unas interacciones inteligentes). ¿Es esto óbice para INSULTAR a los que no les gusten los cambios? Creo que no, sobre todo, cuando los lectores veteranos que se quejan de estos cambios SON LOS MISMOS CLIENTES QUE GASTAN UNA CANTIDAD DE EUROS CONSIDERABLE EN LAS MÁS DE MIL REEDICIONES DE MATERIAL ANTIGUO QUE EDITA LA PROPIA PANINI. El hecho de tildar de xenófobos, machistas, clasistas, descerebrados y vejestorios a aquellos clientes que comportan un porcentaje importante de las ventas globales de Panini me parece, además de un comentario de poco gusto y educación, de una falta de visión comercial absoluta. Porque, no nos equivoquemos ¿Quien es más rentable para la editorial: el cliente que va a comprar el “Campeones” (2.50€/1.95€ al mes), posible nuevo lector que llega nuevo (asunto a estudiar) o el que se queja de él, no lo compra, pero se lleva un MARVEL HEROES o un MARVEL GOLD TAPA DURA cada mes (45€ en esa compra, más lo que “pique” del resto de colecciones)? Y, otro dato ¿Cuánto va a durar el nuevo lector comprando las nuevas colecciones?¿Treinta años, como el que se queja de las mismas, pero compra todo el material reeditado que puede?

Otro dato es la aceptación o no de tales cambios. No es un hecho ajeno al conocimiento del fan de los comic-books que los cambios radicales en personajes no han acarreado buenos horizontes en sus colecciones, teniendo que volver la editorial a los orígenes previos al cambio, y aquí podríamos hablar de cómo hubo que “resucitar” a Oliver Queen y a Harold Jordan porque sus sustitutos como Green Arrow o Green Lantern no terminaron de cuajar entre los lectores, o traer de nuevo al Peter Parker “clon” (que resultó ser el verdadero) ó, más recientemente, matar al Superman de los Nuevos 52 para traer nuevamente al que reinició Byrne. Las ventas mandan, y… ¿Qué dicen las ventas de los nuevos personajes pertenecientes a las minorías de Marvel? Retomo aquí el más o menos prometido al inicio del artículo, para mostrar la evolución de las ventas en U.S.A. de los nuevos personajes bajo nombres y cabeceras históricas desde su “relanzamiento” hasta mayo 2016 (no hay más remedio que referirse a cifras americanas, ya que las españolas siguen siendo “el secreto de la pirámide” de las editoriales):

Ms. Marvel (Kamala Khan)

  • v.1 nº1 = 50.286 (Puesto 24) febrero 2014
  • v.1 nº2 = 38.357 (Puesto 42) marzo 2014
  • v.1 nº3 = 37.140 (55) abril 2014
  • v.1 nº4 = 34.839 (59) mayo 2014
  • v.1 nº5 = 33.795 (61) junio 2014
  • v.1 nº6 = 36.041 (86) julio 2014
  • v.1 nº7 = 32.866 (66) agosto 2014
  • v.1 nº8 = 32.182 (93) septiembre 2014
  • v.1 nº9 = 32.915 (91) octubre 2014
  • v.1 nº10 = 30.282 (80) diciembre 2014
  • v.1 nº11 = 29.851 (69) y nº12 = 29.054 (75) febrero 2015
  • v.1 nº13 = 32.425 (59) marzo 2015
  • v.1 nº14 = 32.058 (92) abril 2015
  • v.1 nº15 = 32.185 (64) mayo 2015
  • v.1 nº16 = 32.855 (81) junio 2015
  • v.1 nº17 = 31.567 (62) agosto 2015
  • v.1 nº18 = 33.761 (50) septiembre 2015
  • v.1 nº19 = 31.408 (73) octubre 2015
  • v.2 nº1 = 79.222 (18) noviembre 2015
  • v.2 nº2 = 46.610 (48) diciembre 2015
  • v.2 nº3 = 32.364 (59) enero 2016
  • v.2 nº4 = 30.916 (59) febrero 2016
  • v.2 nº5 = 31.817 (60) marzo 2016
  • v.2 nº6 = 29.863 (64) abril 2016
  • v.2 nº7 = 29.840 (59) mayo 2016

All-new All-different Avengers (Vengadores con los personajes étnicos y jóvenes)

  • nº1 = 128.570 (6) noviembre 2015
  • nº2 = 67.154 (23) diciembre 2015
  • nº3 = 57.584 (18) y nº4 = 57.114 (19) enero 2016
  • nº5 = 51.740 (20) y nº6 = 48.022 (25) febrero 2016
  • nº7 = 52.631 (22) marzo 2016
  • nº8 = 51.925 (30) abril 2016
  • nº9 = 52.296 (21) mayo 2016

Spider-man (Miles Morales fuera del Universo Ultimate)

  • nº1 = 99.951 (4) febrero 2016
  • nº2 = 60.627 (16) marzo 2016
  • nº3 = 59.789 (20) abril 2016
  • nº4 = 49.167 (28) mayo 2016

Moon Girl & Devil Dinosaur (Lunella Lafayette)

  • nº1 = 38.133 (63) noviembre 2015
  • nº2 = 21.715 (125) diciembre 2015
  • nº3 = 18.424 (125) enero 2016
  • nº4 = 14.941 (138) febrero 2016
  • nº5 = 14.771 (130) marzo 2016
  • nº6 = 12.253 (168) abril 2016
  • nº7 = 12.879 (153) mayo 2016

Nova (Sam Alexander)

  • v.1 nº1 = 80.857 (14) febrero 2013
  • v.1 nº2 = 46.725 (40) marzo 2013
  • v.1 nº3 = 40.548 (51) abril 2013
  • v.1 nº4 = 38.151 (57) mayo 2013
  • v.1 nº5 = 36.545 (60) junio 2013
  • v.1 nº6 = 34.234 (60) julio 2013
  • v.1 nº7 = 31.937 (63) agosto 2013
  • v.1 nº8 = 37.767 (55) septiembre 2013
  • v.1 nº9 = 32.323 (82) octubre 2013
  • v.1 nº10 = 32.716 (64) noviembre 2013
  • v.1 nº11 = 27.982 (68) diciembre 2013
  • v.1 nº12 = 25.043 (86) enero 2014
  • v.1 nº13 NOW = 26.147 (79) febrero 2014
  • v.1 nº14 = 23.459 (97) y v.1 nº15 = 22.996 (98) marzo 2014
  • v.1 nº16 = 22.020 (112) abril 2014
  • v.1 nº17 = 21.652 (111) mayo 2014
  • v.1 nº18 = 25.875 (85) junio 2014
  • v.1 nº19 = 24.580 (120) julio 2014
  • v.1 nº20 = 24.377 (94) y especial nº1 = 26.743 (83) agosto 2014
  • v.1 nº21 = 22.338 (113) septiembre 2014
  • v.1 nº22 = 22.485 (127) octubre 2014
  • v.1 nº23 = 21.706 (105) y nº24 = 21.575 (106) noviembre 2014
  • v.1 nº25 = 21.805 (116) diciembre 2014
  • v.1 nº26 = 19.639 (112) enero 2015
  • v.1 nº27 = 19.168 (113) febrero 2015
  • v.1 nº28 = 29.175 (75) y annual 1 = 18.776 (120) marzo 2015
  • v.1 nº29 = 18.228 (161) y nº30 = 18.635 (159) abril 2015
  • v.1 nº31 = 18.129 (128) mayo 2015
  • v.2 nº1 = 45.536 (47)  noviembre 2015
  • v.2 nº2 = 27.120 (101) diciembre 2015
  • v.2 nº3 = 23.464 (94) enero 2016
  • v.2 nº4 = 18.187 (120) febrero 2016
  • v.2 nº5 = 16.886 (118) marzo 2016
  • v.2 nº6 = 15.795 (136) abril 2016
  • v.2 nº7 = 15.377 (137) mayo 2016

 (datos extraídos de www.comichron.com)

Según estos datos, los lectores americanos son xenófobos y machistas para Nova y Moon Girl, pero no lo son tanto para Kamala y muy poco para Miles Morales (y nada xenófobos para la colección de los Vengadores donde aparecen Ms. Marvel, Spider-man y Nova). ¿Sería cierta mi aseveración? Posiblemente no. Lo que ocurre es que los títulos más legendarios (Vengadores o Spider-man) tienen más tirón de ventas, ya que algunos de esos lectores VEJESTORIOS siguen apoyando las colecciones (contra viento y marea), mientras que productos menos “históricos” como Nova o Moon Girl no tienen el tirón nostálgico de los otros títulos referidos.

¿Es legítima, pues, la queja sobre los cambios editoriales? Creo que tan legítima como la defensa de ellos, pero, ni es ético ampararse en cuentas anónimas de redes sociales para insultar sin escrúpulo y ejercer conductas incívicas (que es, en definitiva, la actitud que UNOS POCOS han ejercido, motivando el artículo de Clemente), ni tampoco es ético ni profesional englobar a los que eleven sus quejas ante estos personajes o cabeceras “transformados” en el mismo saco que a los pocos energúmenos, incluyéndolos en el saco de la xenofobia, el machismo y el clasismo (término mal empleado, a mi modo de ver), y mucho menos desde una plataforma en la que, se supone, hemos de leer avances y artículos que nos motiven a comprar, y no reprimendas y etiquetados velados, estableciendo dos “clases” de lectores (ahora creo que viene más a cuento lo del clasismo): aquel que no se queja y alaba todo lo que venga (el lector “güai” y “moderno”) frente al que eleva la queja ante la manipulación de lo que considera SU personaje (y no sin razón, por lo mucho invertido durante años en él), pero sigue comprando (y a base de bien) el resto del catálogo, pero al que se le cuelga el “sambenito” de VEJESTORIO o se le denómina GRUPÚSCULO INMOVILISTA.

¿Es necesario para que alguien hoy día se enamore del Quijote tener que adaptarlo, convirtiéndolo en un chaval quinceañero, que pierde la razón por culpa de los videojuegos? Es evidente que no, y lleva cinco siglos encandilando a sus lectores. Entonces, ¿Por qué ese empeño en modificar personajes que ya son iconos populares por derecho propio?

¿Caben nuevos personajes en los cómics que representen a esos grupos étnicos y religiosos como muestra de nuestra sociedad cosmopolita y global? POR SUPUESTO QUE SÍ. Pero no a costa de transformar a los personajes de siempre en los que NO SON.

Creo que, como clientes fieles, estamos en el derecho de quejarnos de aquello que no nos gusta en las publicaciones que seguimos, sin que nos acusen o insulten personas que parecen poseer la VERDAD y la RAZÓN absolutas hasta el punto de permitirse el lujo de clasificar a su clientela y maltratarla. Así mismo, creo que todo aquel que pierde las normas de civismo y educación para mostrar una insatisfacción o un desacuerdo con oopiniones o decisiones, es un elemento que tendría que ser reacondicionado para que aprenda a vivir en sociedad (y algún que otro de estos han escrito a este blog, acordándose de mis familiares vivos y muertos, por no estar de acuerdo con mis escritos), pero no por ello se puede “etiquetar” a los que compartan opinión con el que no sabe o no quiere expresarla con educación.

Y si no… ¡Nos enfadamos! 5. Exigencias de fan.

Posted in ARTÍCULOS, Y SI NO ¡NOS ENFADAMOS! on Jueves 5 enero 2017 by obivalderobi

Parte del fandom actual de los cómics eleva dos quejas principales a los autores que realizan los cómics en estos tiempos: La forma de tratar a personajes de siempre y la calidad de las historias.

En el primer aspecto, muchos de los que se pasan por las tiendas especializadas se quejan del tratamiento que se le están dando a los personajes incónicos en los últimos años. Y no es para menos, ya que, con honrosas excepciones, parece que los guionistas han llegado al límite de su imaginación a la hora de tratar a los personajes. Véase la penúltima vuelta de tuerca al mito de Superman, con camiseta y vaqueros, a un Thor ignorado, manco y sin martillo, a un Doctor Muerte convertido en Doctor Watson de Sherlock Stark, en un Capitán América ahora viejo, ahora joven y de Hydra, ó a un Barry “Flash” Allen resucitado para arrastrarlo por aventuras insulsas.

En la segunda cuestión, el fandom exige que se nos muestren historias interesantes que reaviven nuestra ilusión por leer cómics, evitando golpes efectistas de muertes gratuitas que duran cada vez menos (y si no, observen que a la tumba de Roberto Da Costa no le ha dado tiempo ni de coger polvo) o crossovers con el típico slogan de “nada volverá a ser lo mismo”… Hasta el siguiente crossover dentro de tres meses, o el siguiente guionista que “olvide” las consecuencias que no sean de su agrado (¿alguien ha dicho “El Otro”?).

Desde que Roy Thomas comenzó a aplicar su supervisión enciclopédica al devenir de las historias Marvel en los setenta, los aficionados más veteranos, alumnos de aquella escuela, exigen el mismo tratamiento a los personajes, respetando el canon creado en nuestras infancias, y ofreciendo, a la misma vez sagas memorables. 

Sin embargo, cada vez que surge una buena historia no es porque se sigan estos estándares necesariamente, como ha podido demostrar Dan Slott con su “Superior Spider-man” o Brubacker con su “nuevo” Capitán América. Si a los seguidores más acérrimos de Peter Parker nos hubiesen dicho que las aventuras más interesantes de los últimos años iban a ocurrir mientras en la mente de nuestro estimado fotógrafo/profesor/científico se iba a alojar la psique de su peor enemigo, hubiésemos renegado de editorial, autores y personajes… Y nos hubiésemos perdido un montón de buenas historias.

Otra de las quejas es la conversión de género o edad de los títulos y personajes (Thor mujer, Patrulla X como jovencitos, Lobezno de viejete amargado) o los nuevos personajes que adquieren serie regular de héroes icónicos (Nova, Spider-man, Campeones…). Y es que es muy difícil reconocer al Scott Summer de “siempre” en el jovencito actual, por no hablar de su eterna pareja, Jean Grey. Sin embargo, las historias ofrecidas en colecciones como Ms. Marvel, con la joven Kamala de protagonista, o la de Spider-man de Miles Morales son buenas historias, con secundarios interesantes y tramas que te hacen esperar mes a mes y con ilusión el siguiente número.

El problema radica en que los lectores más veteranos (que conforman el bloque mayoritario de los compradores de cómics) hemos crecido con los personajes hasta sentir que son algo nuestro, viviéndolos como familiares o amigos de toda la vida, y desde ese cariño es donde nace nuestra exigencia hacia lo que queremos leer en sus aventuras y lo que no. Y ese amor es el que ha eclipsado nuestra capacidad de abrirnos a “otras relaciones”, comportándonos como amantes celosos y posesivos, y negándonos a la evolución de nuestras amadas ficciones, haciéndose duro emprender nuevos caminos con historias distintas de personajes diferentes.

Es lo que yo llamo “el síndrome icónico”, es decir, la imposibilidad de desengancharte de personajes para engancharte a historias. Y es que, en definitiva, nos hemos convertido en consumidores de culebrones superheróicos con todas las características de las antíguas viejas criticonas, que se sentaban a las puertas de sus casas a despotricar de todo el que pasaba por allí.

Si queremos recuperar la ilusión por seguir leyendo cómics, hay que dar una oportunidad a nuevos personajes y nuevas editoriales que ofrezcan buenas historias, y desengancharnos de telenovelas serializadas de ese amor adictivo de toda la vida. Basta con recordar obras puntuales como Watchmen para convencernos de que no es necesario empecinarnos en un personaje y sufrir mes a mes, cuando podemos disfrutar de buenas historias en cada visita periódica a nuestra tienda especializada.

Y al que no le parezcan adecuados mis argumentos, siempre le quedarán las múltiples reediciones de otros tiempos, nueva fuente de ingresos de las principales editoriales de nuestro país.