Y si no… ¡Nos enfadamos! 5. Exigencias de fan.

Posted in ARTÍCULOS, Y SI NO ¡NOS ENFADAMOS! on Jueves 5 enero 2017 by obivalderobi

Parte del fandom actual de los cómics eleva dos quejas principales a los autores que realizan los cómics en estos tiempos: La forma de tratar a personajes de siempre y la calidad de las historias.

En el primer aspecto, muchos de los que se pasan por las tiendas especializadas se quejan del tratamiento que se le están dando a los personajes incónicos en los últimos años. Y no es para menos, ya que, con honrosas excepciones, parece que los guionistas han llegado al límite de su imaginación a la hora de tratar a los personajes. Véase la penúltima vuelta de tuerca al mito de Superman, con camiseta y vaqueros, a un Thor ignorado, manco y sin martillo, a un Doctor Muerte convertido en Doctor Watson de Sherlock Stark, en un Capitán América ahora viejo, ahora joven y de Hydra, ó a un Barry “Flash” Allen resucitado para arrastrarlo por aventuras insulsas.

En la segunda cuestión, el fandom exige que se nos muestren historias interesantes que reaviven nuestra ilusión por leer cómics, evitando golpes efectistas de muertes gratuitas que duran cada vez menos (y si no, observen que a la tumba de Roberto Da Costa no le ha dado tiempo ni de coger polvo) o crossovers con el típico slogan de “nada volverá a ser lo mismo”… Hasta el siguiente crossover dentro de tres meses, o el siguiente guionista que “olvide” las consecuencias que no sean de su agrado (¿alguien ha dicho “El Otro”?).

Desde que Roy Thomas comenzó a aplicar su supervisión enciclopédica al devenir de las historias Marvel en los setenta, los aficionados más veteranos, alumnos de aquella escuela, exigen el mismo tratamiento a los personajes, respetando el canon creado en nuestras infancias, y ofreciendo, a la misma vez sagas memorables. 

Sin embargo, cada vez que surge una buena historia no es porque se sigan estos estándares necesariamente, como ha podido demostrar Dan Slott con su “Superior Spider-man” o Brubacker con su “nuevo” Capitán América. Si a los seguidores más acérrimos de Peter Parker nos hubiesen dicho que las aventuras más interesantes de los últimos años iban a ocurrir mientras en la mente de nuestro estimado fotógrafo/profesor/científico se iba a alojar la psique de su peor enemigo, hubiésemos renegado de editorial, autores y personajes… Y nos hubiésemos perdido un montón de buenas historias.

Otra de las quejas es la conversión de género o edad de los títulos y personajes (Thor mujer, Patrulla X como jovencitos, Lobezno de viejete amargado) o los nuevos personajes que adquieren serie regular de héroes icónicos (Nova, Spider-man, Campeones…). Y es que es muy difícil reconocer al Scott Summer de “siempre” en el jovencito actual, por no hablar de su eterna pareja, Jean Grey. Sin embargo, las historias ofrecidas en colecciones como Ms. Marvel, con la joven Kamala de protagonista, o la de Spider-man de Miles Morales son buenas historias, con secundarios interesantes y tramas que te hacen esperar mes a mes y con ilusión el siguiente número.

El problema radica en que los lectores más veteranos (que conforman el bloque mayoritario de los compradores de cómics) hemos crecido con los personajes hasta sentir que son algo nuestro, viviéndolos como familiares o amigos de toda la vida, y desde ese cariño es donde nace nuestra exigencia hacia lo que queremos leer en sus aventuras y lo que no. Y ese amor es el que ha eclipsado nuestra capacidad de abrirnos a “otras relaciones”, comportándonos como amantes celosos y posesivos, y negándonos a la evolución de nuestras amadas ficciones, haciéndose duro emprender nuevos caminos con historias distintas de personajes diferentes.

Es lo que yo llamo “el síndrome icónico”, es decir, la imposibilidad de desengancharte de personajes para engancharte a historias. Y es que, en definitiva, nos hemos convertido en consumidores de culebrones superheróicos con todas las características de las antíguas viejas criticonas, que se sentaban a las puertas de sus casas a despotricar de todo el que pasaba por allí.

Si queremos recuperar la ilusión por seguir leyendo cómics, hay que dar una oportunidad a nuevos personajes y nuevas editoriales que ofrezcan buenas historias, y desengancharnos de telenovelas serializadas de ese amor adictivo de toda la vida. Basta con recordar obras puntuales como Watchmen para convencernos de que no es necesario empecinarnos en un personaje y sufrir mes a mes, cuando podemos disfrutar de buenas historias en cada visita periódica a nuestra tienda especializada.

Y al que no le parezcan adecuados mis argumentos, siempre le quedarán las múltiples reediciones de otros tiempos, nueva fuente de ingresos de las principales editoriales de nuestro país.

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How green is my universe!

Posted in ARTÍCULOS on Martes 3 enero 2017 by obivalderobi

Hace pocos días se me ocurrió subir a facebook una foto personal retocada para asemejarme a Hulk, con motivo de haber recibido como regalo un pijama del coloso esmeralda.

La intención era entretener a mis amigos y reirme con sus comentarios, ya que algunos de ellos tienen mentes ágiles que son una verdadera factoría de verborrea ácida. Sin embargo, lo que me sorprendió fue que, en lugar de comentarios mordaces, hubiese una lista de personajes a los que me asemejaban, en lugar de verme como una réplica casposa de “La Masa”.

Y ha sido este hecho el que me ha hecho divagar en torno a la predilección por el color verde por parte de los creadores de personajes ficticios del mundo del cómic y la televisión. Y, para muestra, os dejo la siguiente lista de personajes relacionados con dicho color: Sigue leyendo

Y si no ¡Nos enfadamos! 4. Amor, coherencia y continuidad

Posted in ARTÍCULOS on Domingo 1 enero 2017 by obivalderobi

Creo que podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que los lectores pasamos por distintas etapas en nuestra vida como aficionados al cómic, de la misma forma que cualquier ente que crezca y evolucione. Y estas etapas van marcadas por los tiempos editoriales que a cada cual le ha tocado vivir.

La infancia de un lector de cómics marca irremediablemente a éste, y las editoriales han tomado nota de forma adecuada en los tiempos que corren. De ahí la riada de reediciones de personajes e historias con más de 30 años.

Aquello que lees en tu infancia y preadolescencia suele grabarse a fuego en tu mente, de ahí que se vendan hoy día colecciones como “Don Miki”, “Principe Valiente” o “Joyas Literarias Juveniles”, producto lanzado de cara al adulto pudiente que guarda dentro de sí el ansia reprimida del niño que no tenía medios económicos para satisfacer su pasión lectora.

En esos primeros años es donde se establece la empatía con los tebeos y surge la historia de amor hacia personajes concretos. En esta época, tu mente disfruta(ba) de las historias, sin saber (ni falta que hacía) el nombre de los autores.

En mi caso, me enamoré de varios personajes que me han acompañado toda mi vida. A saber: Astérix, Spiderman (sin guión que separase el nombre en aquellos años), Tintín o Capitán Marvel (el de las negabandas). Mi mente estaba ansiosa de conocer las aventuras de cada cual, importando poco cual de ellas ocurría antes. De hecho, al no tener dinero para poder completar cada colección, cada cómic era un tesoro que se goza(ba) una y otra vez, independientemente de que pudieras leer el desenlace de la saga o no. Es una etapa en la que nos prima(ba) lo visual y tendemos (o tendíamos) a pensar la historia como una unidad parida como texto y dibujo unitariamente. El dibujo marca(ba) la predilección por un tebeo u otro y ni nos planteábamos autorías, más allá del “Stan Lee presenta” de cualquier cabecera marveliana. Este hecho (el ser el único referente en cuanto a nombre de creador de cómics)  es uno de los motivos por el que, erróneamente, se le ha atribuido a “The Man” la autoría de Superman o Batman.

Poco después entra(ba)mos en la fase adolescente, en la que empiezas a darte cuenta de las diferencias entre guión y dibujo, y en la que empiezas a dilucidar que algunas aventuras de Peter suceden antes o después de su encuentro con Warlock en la luna y detalles por el estilo. Ese es el momento en el que eres consciente del concepto de CONTINUIDAD, es decir, que los héroes compartían lugar donde vivir, cruzaban sus andanzas e interactuaban los unos en las aventuras de los otros, al margen de que las aventuras de cada uno tendían a un orden cronológico, en el que aventuras pasadas alargaban su sombra, influyendo en aventuras posteriores, ya fuese a nivel emocional o argumental.

Este último concepto da lugar a un caro vicio que se suele desarrollar en la siguiente etapa de la vida del aficionado, el COMPLETISMO. Y viene a darse, evidentemente, de la mano de la independencia económica del fan.

Este fenómeno viene a ser la solución emocional al estado de carencia sufrido en la infancia, y es el proceso en el que se descubre la influencia de cada autor en los personajes. Empezamos a distinguir etapas mejores y peores y a clasificarlas (el Superman de Byrne, el Flash de Waid, el Hulk de David, etc.). 

Tras esta etapa, viene otra que nace a raíz de un problema vital… El espacio para guardar cómics. En este momento de tu vida, comienzas a madurar y a seleccionar tus compras. Ya no adquieres todo lo que se publica de Spider-man, sino aquellas etapas que desarrollan ciertos autores. Asímismo, empiezas a darte cuenta que hay mucha “morralla” ocupando sitio en tus estanterías y que necesitas espacio para nuevas colecciones y etapas.

Y lo cierto es que, durante tu infancia, un rincón en un armario era suficiente espacio para tus cómics, en tu adolescencia las cajas de cartón bajo la cama solucionaron tus necesidades, pero en tu llegada a la madurez, no quedan ya estanterías libres donde poder tener en orden todo tu inventario comiquero.

Es por ello que empiezas a sustituir tu COMPLETISMO por la COHERENCIA, es decir, que primará en tus compras la calidad de la historia y su respeto por la continuidad y la trayectoria del personaje, sobre la necesidad compulsiva de amontonar tebeos.

Es el momentos en el que descubres la segunda forma de financiación de tu afición, el mercado de segunda mano, en el que te vas librando del lastre de tus colecciones, recuperando algo del dinero invertido, para emplearlo en cómics más interesantes.

Por desgracia, los que ya tenemos edad cómo para que nos cedan el asiento en los autobuses, hemos perdido la ilusión de la infancia y hemos desarrollado un sentido crítico (acrecentado por el problema del espacio y de la inversión mensual en cómics) que nos hace incidir nuestros comentarios sobre los aspectos negativos de cada guión o dibujo, o por la dirección que toma tal o cual personaje, problema que creemos que es exclusivamente nuestro, sin pensar que esta misma situación ya la vivieron otros lectores en otras épocas (me imagino la opinión de los lectores que vieran transformar sus héroes tras la publicación de “La seducción del inocente” de Wertham, o las quejas de los seguidores de Superman tras las “Crisis en Tierras Infinitas”).

La última etapa del lector viene marcada por el estado civil, ya que la vida de la colección dependerá muy mucho de la comprensión de tu cónyuge y de que tus tebeos sobrevivan a los deditos rechonchos y adorables de tus hijos, siendo el Gran Handicap del aficionado al cómic iniciar a los retoños en el “vicio” pero intentando que no toquen tus “incunables” sin tu supervisión.

Top 10 (ventas U.S.A. noviembre 2016)

Posted in ARTÍCULOS, DC VS. MARVEL, TOP TEN on Miércoles 21 diciembre 2016 by obivalderobi

Las ventas estimadas del pasado mes de noviembre, ofrecidas por la distribuidora Diamond, las encabezaron los siguientes números y colecciones: Sigue leyendo

El álbum de fotos de Hank Pym

Posted in ARTÍCULOS on Jueves 8 diciembre 2016 by obivalderobi

Después de tantos años de lector de cómics, uno empieza a criticar por sistema casi todo lo publicado actualmente y se vuelve difícil ilusionarse con los personajes que una vez te enamoraron. Debe de ser la crisis de los cuarenta.

Sin embargo, hay veces que algo te convulsiona y te hace volver a esa sensación de alegría y esperanza, a esa sensación de novedad y a esos primeros años en los que todo lo que leías te parecía fresco, original e ilusionante.

En este caso no ha sido un cómic, sino la página de tumblr de un autor al que descubrí hace unos años a través de sus pin-ups, antes de que empezase  a trabajar con las grandes.

Hablo de Phil Noto y su cuenta http://philnoto.tumblr.com, y en ella descubro un trabajo que, no sólo es original por el tratamiento de los dibujos imitando efectos de cámara fotográfica, o la imitación de portadas de revista con los personajes de Marvel, sino que sorprende por su respeto y cariño con el concepto que hace que los lectores veteranos tengamos ese vínculo especial con los personajes, la continuidad.

Cada imagen, de la misma forma que si fuese una vieja foto familiar, consigue el efecto de retrotraerte a esas épocas míticas de nuestros queridos personajes. Incluso, podemos ubicar cronológicamente cada “instantánea”, al margen de las anotaciones a pie de página, gracias al cariño que el dibujante ha puesto en cada una de ellas. Incluso juega imitando los medios técnicos de fotografía de la época en el tratamiento del color, según evoca fotos de los 60, 70 u 80, como esa fantástica tira de “fotomatón” de Jubilee.

En definitiva, un trabajo que agradecemos todos los marvel zombies, amantes de personajes y continuidades que, con tanto reboot y evento “secreto”, hemos mermado nuestra capacidad de asombrarnos con nuestros venerados personajes.

Gracias, Phil.

La muerte… ¿Dónde está la muerte?

Posted in ARTÍCULOS on Miércoles 7 diciembre 2016 by obivalderobi

Aunque el título del post pueda parecer un poquito macabro, es el inicio de una de las estrofas de la setentera canción de misa compuesta por Kiko Argüello (fundador de las comunidades conocidas como “Los Kiko”) llamada “Resucitó”.

Y viene al hilo de hoy, porque quiero compartir con vosotros las muertes de personajes de cómic que más me han impactado a lo largo de mi vida como lector.

Posiblemente el ranking pueda variar, dependiendo de los gustos de cada cual y de la época en que se leyeron dichos tebeos. El fundamento de mi ranking particular se basa en el hecho de que las que las componen son las que me impactaron por cogerme por sorpresa, en una era en la que no existían redes sociales, fanzines, correos o tan siquiera librerías especializadas fuera de Madrid o Barcelona.

Hoy día es difícil que las muertes de personajes nos sorprendan, o tengan un mínimo impacto emocional, ya que se suelen anunciar con bastante tiempo de antelación en cualquier “preview”, foro o publicación especializada, cuando no se “filtra” desde la propia editorial (como la famosa cuenta atrás para la “muerte” de Johnny Storm). Eso, sin contar que casi todas las últimas muertes (desde Superman a Capitán América, o “la víctima” de la segunda guerra civil) han contado con su pertinente y consabida resurrección… O contarán con ella.

Pues, sin más dilación, ahí va mi particular ranking: Sigue leyendo

Y si no ¡Nos enfadamos! – 3. ¿En que se parecen…?

Posted in ARTÍCULOS on Sábado 3 diciembre 2016 by obivalderobi

Todos hemos contado alguna vez un chiste de esos que comenzaban diciendo: “¿En que se parecen…?” y se que establecían una analogía graciosa entre dos elementos dispares, buscando el doble sentido de las palabras.

Había otro pasatiempo que, inversamente al sentido del chiste, se basaba en localizar algunas diferencias entre dos dibujos casi idénticos. Era el conocido como “Las 7 (o las 10) diferencias” y servía para ejercitar la agudeza visual.

Nuestras queridas editoriales superheróicas juegan en muchas ocasiones a un híbrido del chiste y el juego, al que podíamos llamar “Las Simiferencias”. 

Las “Simiferencias” se han camuflado a lo largo de casi 60 años bajo el pseudónimo de “homenaje”, aunque muchas veces era, simple y llanamente, un ejercicio de vagueza y ausencia imaginativa de los autores, y otras, la repetición de patrones para tener un elemento similar al de la competencia y así, explotarlos sin tener que dar explicaciones legales a nadie.

Así surgió, por ejemplo, el Escuadrón Supremo (cuyas “simiferencias” con la JLA eran varias y palpables), el Caballero Luna (“simiferenciable” de Batman) o Lobo (un Lobezno “simiferenciado”).

Y, aunque parezca que estos son juegos son cosa del pasado, resulta que hoy me dispongo a leer el Green Lantern 56 de ECC ediciones, en el que comienza la serie “Rebirth” de Hal Jordan, y me encuentro en la página 3 a un miembro de los Sinestro Corps llamada Lyssa… ¡¡¡Y DESCUBRO QUE ETHAN VAN SCIVER A “SIMIFERENCIADO” A LA GAMORA POST-ANNIHILATION!!! 

¿Efecto rebote del éxito cinematográfico de Los Guardianes de la Galaxia? Sea como sea, os dejo ambas féminas para que disfrutéis de este entretenido juego intereditorial.